Vistas de página en el último mes

Mostrando entradas con la etiqueta Christophe Gans. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Christophe Gans. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de mayo de 2010

SILENT HILL.


Basada en una franquicia de videojuegos japoneses, la película Silent Hill pretende transmitir terror. Y lo hace utilizando una atmósfera recargada de ceniza en un pueblo que no aparece en los mapas, cuyo suelo constituido en parte por una antigua mina de carbón sigue ardiendo tras un accidente del pasado. Hasta el fantasmal lugar se desplazan una madre, Rose Da Silva (correcta la actriz Radha Mitchell) y su hija adoptada, Sharon (Jodelle Ferland) de cuyo interior manan extraños sueños y premoniciones que parecen estar relacionados con el pueblo llamado Silent Hill. Rose intenta buscar una explicación lógica que calme la distorsionada mente de su hija, aunque de sobra es conocido por los aficionados al género fantástico que la lógica y el terror poco tienen que ver. A partir de la llegada de madre e hija a la nebulosa y en principio desierta aldea, comienzan a sucederse unos extraños acontecimientos, de los que intentarán escapar con la ayuda de una policía de carretera, la agente Bennett (curvilínea y bien apañada la actriz Laurie Holden). Extrañas criaturas, sectas fanáticas y mundos paralelos en una historia cargada de intenciones oníricas que está trazada con indudable criterio estético, pero que termina no aportando demasiada originalidad argumental.
Destaca la escena del impetuoso ser con aspecto de herrero cuyo descomunal cuchillo busca con afán los cuellos de Bennett y Rose, una mezcla entre Leatherface y Jason.
Silent Hill despunta fundamentalmente por la temible atmósfera que crean el director francés Christophe Gans y el guionista canadiense Roger Avary, entre apocalíptica y angustiosa. La trampa del pueblo maldito abandonado, con un pasado oculto entre el polvo de los sotanos de las trémulas casas que construyen sus calles, es amortizada con decoroso éxito por los responsables del film.
Todo lo que merece la pena en Silent Hill tiene que ver con su envoltorio. La narración en si misma pasaría con mucha dificultad la maldita prueba del algodón.
Rodada integramente en Canadá.
Ideal para noches solitarias y aburridas.

SILENT HILL (2006). Director : Christophe Gans. Guión : Roger Avary. Música : Jeff Danna y Arika Yamaoka. Fotografía : Dan Laustsen. Montaje : Sébastien Prangère. Decorados : Peter Nicolakakos. Producción : Don Carmody y Samuel Hadida. Intérpretes : Radha Mitchell, Sean Bean, Laurie Holden, Deborah Kara Unger, Kim Coates, Tanya Allen, Alice Krige, Jodelle Ferland y Eve Crawford. 125´Color. EE.UU.-Francia-Japón-Canadá. Davis-Films/Konami Corporation/Silent Hill DCP Inc.
Fotografía : Radha Mitchell rodeada por el aire viciado de Silent Hill.

miércoles, 13 de mayo de 2009

LE PACTE DES LOUPS.


Imaginen ustedes la campiña francesa en todo su esplendor. Conjeturen luego sobre la posible presencia de una especie de perro de Baskerville (en este caso se llamaría Chien-Loup de Gevaudan), bastante afrancesado con coraza incluida y tibia mirada de un color anaranjado preciso, que se dedica a sembrar de víctimas los verdes prados y tupidos bosques de la provincia. Piensen ahora en una trana político-religiosa que se esconde, en realidad, detrás de un hecho en principio sobrenatural. Añádanle la locuacidad de un naturalista y ex soldado real llegado desde París y escoltado por un peculiar indio canadiense, además de la sobrecogedora belleza de tres damas de diferente escala social. Por supuesto no faltan los tiranos, así como un joven aristócrata que auxilia a los héroes en más de una ocasión a lo largo y ancho de la trama. La estructura da origen a una entretenida historia de época, habitual en el cine francés. Le Pacte des Loups, dirigida por Christophe Gans, es una de esas películas dífícil de clasificar sin caer en el error de olvidar algún género. Posee acción, romanticismo, dramatismo, ensoñación, suspense, finas gotas de erotismo, instantes de gran tensión y un desenlace entre feliz e inesperado. Si a todo ello le sumamos la proverbial presencia de tres grandes y bellas actrices, Monica Bellucci (Sylvia), Emilie Dequenne (Marianne de Morangias) y Virginie Darmon (La Bavarde), el resultado es eficiente y logra una película ociosa y equilibrada. La sensual y apabullante Sylvia, que encarna Bellucci, es meretriz italiana que se gana la confianza del protagonista, Gregoire de Fronsac, y que al final de la historia será determinante para un final desenlace. La gentil y novicia Marianne, frágil y femenina, inocente aunque firme en sus postulados y amoríos. Y por último la bárbara y descontrolada mujer del bosque, enferma de epilepsia, y emparentada con los lobos, cuya existencia sólo puede descifrar el indio iroqués, aunque tal virtud no le cause provecho. Puede que lo peor, lo único que desluce la obra, sean los efectos que rodean el trote de la bestia, que por ser digitalizados resultan artificiales.
Aceptables también los actores Samuel Le Bihan que encarna al naturalista soldado Fronsac; Vincent Cassel malo riguroso que da vida a Jean François de Morangias y el hawaiano Mark Dacascos que esculpe sin estridencias al indio Mani.
Buena fotografía, medidos escenarios naturales y excelente diseño. Premiada en el Festival de Cine de Sitges, obtuvo también el César del cine francés al mejor vestuario, responsabilidad de Dominique Borg. Correcta.

LE PACTE DES LOUPS (2001). Director : Christophe Gans. Guión : Christophe Gans y Stephane Cabel. Música : Joseph LoDuca. Fotografía : Dan Laustsen. Vestuario : Dominique Borg. Dirección artística : François Decaux y Thierry François. Efectos especiales : Seb Caudron. Intérpretes : Samuel Le Bihan, Vincent Cassel, Monica Bellucci, Emilie Dequenne, Jean Yanne, Jeremie Renier, Virginie Darmon, Mark Dacascos y Jacques Perrin. 142´Color. Francia. Davis-films/Canal +/TF1 Films Production/ Studio Image Soficas.
Fotografía : Emilie Dequenne, (Marianne de Morangias), una rosa en la campiña francesa, con casaca y mosquete.