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lunes, 31 de mayo de 2010

THE CRAZIES.


Remake de la película de George A.Romero estrenada en 1973, The Crazies de Breck Eisner es un claro ejemplo de cine fantástico cuyos héroes tratan de sobrevivir a los efectos de un virus, que convierte a los tranquilos habitantes de un pueblo de la Norteamérica profunda en seres cargados de odio, cuyo principal resorte es el ansia de asesinar a todo aquel que se les cruza en el camino. El propio Romero ejerce de productor ejecutivo del film, que está claramente marcado por el combustible que el artífice de Night Of The Living Dead (1968) ha utilizado a lo largo de su carrera profesional. Sean zombis ó ciudadanos infectados por una toxina similar a la rabia, Romero sigue haciendo de padrino para productos del género, casi todos dotados de un esquema similar, en el que tres ó cuatro supervivientes luchan por escapar de la plaga de turno.
The Crazies es una historia un tanto repetitiva, que posee su encanto principal en el modo cinematográfico empleado, cuidado en las formas aunque poco original en su fondo. La actriz australiana Radha Mitchell realiza un trabajo bastante adecuado a las circunstancias, resultando comedida en sus expresiones de sobresalto, sin forzar en demasía la guturalidad, algo que es de agradecer.
El protagonista masculino, Timothy Olyphant; calzado en la personalidad del sheriff Dutton, manifiesta el rigor específico necesario en este tipo de películas, un héroe capacitado para enfrentarse a casi todo lo que le asalta por el camino. Sirve como pasatiempo, sin más pretensiones.

THE CRAZIES (2010). Director : Breck Eisner. Guión : Scott Kosar y Ray Wright, basado en el film del mismo título dirigido por George A.Romero en 1973. Música : Mark Isham. Fotografía : Maxime Alexandre. Montaje : Billy Fox. Intépretes : Timothy Olyphant, Radha Mitchell, Joe Anderson, Danielle Panabaker, Preston Bailey, Christie Lynn Smith y Larry Cedar. 101´Color. EE.UU.-Emiratos Arabes Unidos. Overture Films-Participant Media-Penn Station-Road Rebel-Imagenation Abu Dhabi FZ.
Fotografía : Radha Mitchell y Danielle Panabaker, de susto en susto por la América profunda.

viernes, 14 de mayo de 2010

SILENT HILL.


Basada en una franquicia de videojuegos japoneses, la película Silent Hill pretende transmitir terror. Y lo hace utilizando una atmósfera recargada de ceniza en un pueblo que no aparece en los mapas, cuyo suelo constituido en parte por una antigua mina de carbón sigue ardiendo tras un accidente del pasado. Hasta el fantasmal lugar se desplazan una madre, Rose Da Silva (correcta la actriz Radha Mitchell) y su hija adoptada, Sharon (Jodelle Ferland) de cuyo interior manan extraños sueños y premoniciones que parecen estar relacionados con el pueblo llamado Silent Hill. Rose intenta buscar una explicación lógica que calme la distorsionada mente de su hija, aunque de sobra es conocido por los aficionados al género fantástico que la lógica y el terror poco tienen que ver. A partir de la llegada de madre e hija a la nebulosa y en principio desierta aldea, comienzan a sucederse unos extraños acontecimientos, de los que intentarán escapar con la ayuda de una policía de carretera, la agente Bennett (curvilínea y bien apañada la actriz Laurie Holden). Extrañas criaturas, sectas fanáticas y mundos paralelos en una historia cargada de intenciones oníricas que está trazada con indudable criterio estético, pero que termina no aportando demasiada originalidad argumental.
Destaca la escena del impetuoso ser con aspecto de herrero cuyo descomunal cuchillo busca con afán los cuellos de Bennett y Rose, una mezcla entre Leatherface y Jason.
Silent Hill despunta fundamentalmente por la temible atmósfera que crean el director francés Christophe Gans y el guionista canadiense Roger Avary, entre apocalíptica y angustiosa. La trampa del pueblo maldito abandonado, con un pasado oculto entre el polvo de los sotanos de las trémulas casas que construyen sus calles, es amortizada con decoroso éxito por los responsables del film.
Todo lo que merece la pena en Silent Hill tiene que ver con su envoltorio. La narración en si misma pasaría con mucha dificultad la maldita prueba del algodón.
Rodada integramente en Canadá.
Ideal para noches solitarias y aburridas.

SILENT HILL (2006). Director : Christophe Gans. Guión : Roger Avary. Música : Jeff Danna y Arika Yamaoka. Fotografía : Dan Laustsen. Montaje : Sébastien Prangère. Decorados : Peter Nicolakakos. Producción : Don Carmody y Samuel Hadida. Intérpretes : Radha Mitchell, Sean Bean, Laurie Holden, Deborah Kara Unger, Kim Coates, Tanya Allen, Alice Krige, Jodelle Ferland y Eve Crawford. 125´Color. EE.UU.-Francia-Japón-Canadá. Davis-Films/Konami Corporation/Silent Hill DCP Inc.
Fotografía : Radha Mitchell rodeada por el aire viciado de Silent Hill.

jueves, 12 de noviembre de 2009

SURROGATES.


Basada en un cómic escrito por Robert Venditti y dibujado por Brett Weldele en 2005, Surrogates es en parte, una película desaprovechada. No por la presencia del actor Bruce Willis (Tom Greer) que ejecuta un papel ligado a su habitual trayectoria,(en todas las películas que protagoniza Willis parte de su maquillaje facial es hemoglobina); ni siquiera por la esperanza de ver algún día una buena película de ciencia ficción. Más bien porque aunque el planteamiento es original, la trama en lugar de crecer escena a escena, se va descafeinando hasta llegar al tópico sensiblero. Surrogates busca un equilibrio entre progreso tecnológico y humanidad, y trata a sus protagonistas como seres corruptos, sin alzar la personalidad del biológico Tom Greer a un plano de héroe convincente. Armado con la suerte del tópico de rigor, el director estadounidense Jonathan Mostow no acierta a trasladar un mensaje certero, como si hiciera lo que hiciera, el resultado final fuese el mismo. Tampoco la compañía femenina del audaz policía Greer deja espacio para el aplauso. La australiana Radha Mitchell (agente Peters) se muestra lejana de su papel, torpe en expresividad; dejando claro que un rostro bonito no es aval suficiente para una buena interpretación. Por su parte, la actriz londinense Rosamund Pike, que es mejor cónyuge robot que esposa biológica; no se muestra verosimil como pareja de un hombre necesitado de cariño. Su duplicación interpretativa se convierte para ella en una trampa, de la que no es capaz de salir con éxito.
Tampoco el newyorkino Ving Rhames (The Prophet) cumple con rigor su papel, dibujando a un ser caricato y tristemente invadido por un disfraz distorsionante.
En suma, Surrogates es un film de esos que se olvidan, aunque siempre nos quede el cómic como tesoro de nuestro particular baúl.

SURROGATES (2009). Director : Jonathan Mostow. Guión : Michael Ferris y John D.Brancato, basado en un cómic de Robert Venditti y Brett Weldele. Música : Richard Marvin. Fotografía : Oliver Wood. Montaje : Kevin Stitt. Producción : Max Handelman, David Hoberman y Todd Lieberman. Efectos especiales : Allen Hall. Efectos visuales : Sean Devereaux-Brickyard Filmworks. Intérpretes : Bruce Willis, Radha Mitchell, Rosamund Pike, Ving Rhames, Boris Kodjoe, James Cromwell y Helena Mattsson.
88´Color. EE.UU. Touchstone Pictures-Mandeville Films-Road Rebel-Top Shelf Productions-Wintegreen Productions-Lanoue Film Arts.
Fotografía : los policías androide Peters (Mitchell) y Greer (Willis) durante un interrogatorio.

lunes, 15 de junio de 2009

THE CHILDREN OF HUANG SHI.


Hay ocasiones en las que tras un bello envoltorio se esconde el vacío. The Children of Huang Shi es, en su inicio; un prometedor relato que poco a poco se va transformando en un homenaje al aburrimiento. Es probable que el trabajo de dirección de actores peque de falta de chispa, incluso que la distancia entre personajes redunde en franco detrimento de la narración. Lo cierto es que tras visualizar la película, queda una sensación de plasticidad inocua, algo así como prurito de falsedad que desdibuja las presuntas intenciones de la historia.
La épica del periodista de guerra inglés, George Hogg (Jonathan Rhys Meyers), metido de lleno por propia voluntad en el conflicto chino-japonés de 1937, no transmite el componente necesario para impresionar al espectador. Ni siquiera convence cuando el curso de la guerra le arrastra hasta un orfanato, en el que, entre la miseria y la desesperación; se agolpa un grupo de niños chinos, víctimas de la guerra. Es probable que la mayor entidad interpretativa de la película recaiga en Michelle Yeoh (Mrs.Wang) y Yun-Fat Chow (Chen Hansheng), dos actores orientales con amplios recursos, que ante la ausencia de timonel, asumen como propio el peso específico del relato. Sin duda, ni Rhys Meyers, ni Radha Mitchell (que dibuja con falta de sentimiento a la enfermera Lee Pearson), están a la altura de los papeles que buscan interpretar.
Excelente trabajo fotográfico a cargo del chino Xiaoding Zhao y notable ambientación bélica para una historia con exceso de carga mimética, sin personalidad alguna; que roza la frigidez expresiva.
Aunque la mona se vista de seda...

THE CHILDREN OF HUANG SHI (2008). Director : Roger Spottiswoode. Guión : James MacManus y Jane Hawksley. Fotografía : Xiaoding Zhao. Música : David Hirschfelder. Montaje : Geoffrey Lamb. Dirección artística : Xin Ming Huang y Peta Lawson. Intérpretes : Jonathan Rhys Meyers, Radha Mitchell, Michelle Yeoh, Yun-Fat Chow, Guang Li, Matt Walker y Ping Su. 125´Color. Australia-China-Alemania. The Australian Film Commission-Bluewater Pictures-Ming Productions-Zero West Filmproduktion-Rouge Entertainment Group.
Fotografía : Rhys Meyers y Yun-Fat Chow, dos héroes que no llegan a impresionar.

miércoles, 6 de mayo de 2009

THICK AS THIEVES.


Antonio Banderas es un actor desaprovechado. Desde su papel en la Philadelphia de Jonathan Demme allá por 1993 (puede que el papel de su vida), el actor malagueño ha ido acumulando una colección de tics interpretativos que repiten hasta la saciedad el rol de galán golfo, siempre escoltado por mujeres sugerentes. Lo que se llama encasillamiento ha convertido a Banderas en un clon propicio película tras película. Thick as Thieves no es una excepción. Junto a Morgan Freeman, Banderas reclama nuestra atención columpiándose entre amante y bandido, dispuesto a recaudar el botín de dos huevos estilo Fabergé de incalculable valor. El hilo conductor va complicándose haciendo nudos y sorprendiendo con un final inesperado.
Lo malo de Thick as Thieves no es la historia en si, tampoco las intepretaciones ni el ritmo narrativo, sino más bien la repetición constante de los tópicos habituales en estas películas en las que el robo del siglo centra la base de la trama. Cuando Hollywood pretende convertir a Banderas y Freeman en ladrones, es señal inequívoca de que las ideas frescas no terminan de surgir. Plantean intenciones, pero la historia carece de fuerza y profundidad. Ni siquiera la guapa Radha Mitchell, que encarna a Alexandra Korolenko, partenaire de Banderas, termina resultando convincente. Lo mejor el personaje que crea el actor croata Rade Serbedzija, un malvado mafioso cinematográficamente perfecto.
Carente de relevancia, en gran medida debido a su falta de originalidad.

THICK AS THIEVES (2009). Dirección : Mimi Leder. Guión : Ted Humphrey. Música : Atli Orvarsson. Fotografía : Julio Macat. Intérpretes : Morgan Freeman, Antonio Banderas, Radha Mitchell, Robert Forster, Rade Serbedzija, Michael Hayden y Gary Werntz.
104´Color. EE.UU-Alemania. NU Image films-Equity pictures.
Fotografía : Freeman, quién golpea el último, golpea dos veces.