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martes, 22 de junio de 2010

RETRATOS DE CINE : RALPH FIENNES.


Fotografía : el actor inglés Ralph Fiennes, caracterizado como Amon Goeth, para la película "Schindler´s List", dirigida por Steven Spielberg en 1993.

miércoles, 10 de marzo de 2010

THE READER.


El personaje de Hanna Schmitz le valió el Oscar de Hollywood en la categoría de mejor actriz principal y el premio Bafta en idéntica categoría a la inglesa Kate Winslet, que creó un carácter magnífico, lleno de intenciones y carga dramática. The Reader es una excelente novela del escritor alemán Bernhard Schlink, que fue llevada al cine por el director británico Stephen Daldry, realizador que logró un cuadro pleno de interés, lleno de estética, en donde la crudeza de la extraña relación entre la protagonista, (sensacional Kate Winslet) y el joven Michael Berg (buen trabajo del actor germano David Kross) se convierte en un eje motor que lleva directamente al desenlace. La grandeza de The Reader pasa por un peculiar desarrollo de la esencia humana, consiguiendo Daldry una profunda inmersión en los personajes que describe, llenando la acción de cierta sensibilidad, que además se mezcla con la polémica en torno al pasado de las personas, a sus motivaciones para practicar la obediencia debida y a la condición natural del bien y el mal.
En realidad el personaje de Hanna Schmitz es pasivo frente al mal, colabora con él por simple obligación y acatamiento, siguiendo el deber como norte cardinal, sin preguntarse siquiera por las consecuencias de sus acciones. Schmitz no es fanática en un mundo de radicalidad, es sólamente una fiel cumplidora de las normas establecidas, sin discutir sobre dignidad ó indignidad.
El Berg adulto vive del recuerdo y presto a agradecer a Schmitz su interesado intercambio de prebendas, comienza un concentrado ejercicio de bondad hacia la presa, la cuál en un pasado le sirvió como compañera sexual y amiga en la lectura, sin duda sin conocer entonces las motivaciones exactas de la mujer.
The Reader critica los fanatismos, y ensalza la libertad. Huye de los prejuicios y critica la adopción de generalismos justicieros, reivindicando el análisis personal de cada sujeto, como paso previo a una condena.
Hay instantes de gran crudeza, pero también una trastienda romántica que Daldry potencia en su justa medida, sin resultar en exceso dulzón.
Elementos como la pérdida de la inocencia, el valor de la lectura, la fidelidad y la amistad, el primer amor ó la rebeldía, gozan de un espacio en The Reader, una película más que digna, cuya riqueza cinematográfica es más que evidente. Soberbia fotografía a cargo de Chris Menges y Roger Deakins, y un esforzado y plástico diseño de producción responsabilidad de la germana Brigitte Broch, terminan de dar al producto una merecida consideración de gran película.
Rodada en Alemania y Polonia.
Magnífica.

THE READER (2008). Director : Stephen Daldry. Guión : David Hare, basado en una novela de Bernhard Schlink. Fotografía : Roger Deakins y Chris Menges. Música : Nico Muhly. Montaje : Claire Simpson. Diseño de producción : Brigitte Broch. Producción : Donna Gigliotti, Anthony Minghella, Sydney Pollack y Redmond Morris. Intérpretes : Kate Winslet, David Kross, Jeanette Hain, Ralph Fiennes, Kirsten Block y Volker Bruch. 124´Color. Alemania-EE.UU. DFFF-Mirage Enterprises-The Weinstein Company-FFA-MDM-Neunte Babelsberg Film.
Fotografía : Hanna (Winslet) y Michael (Kross), una pareja circunstancial atrapada durante la eternidad.

lunes, 8 de marzo de 2010

THE HURT LOCKER.


Con el estruendo reciente de los seis Oscar de Hollywood concedidos, The Hurt Locker es un film perfecto en diseño y maneras cinematográficas. Correctamente narrado, con unos movimientos de cámara bien estudiados, la película de Kathryn Bigelow resplandece con luz propia desde un punto de vista técnico artístico. No obstante, debo manifestar mi extrañeza ante su airado éxito, teniendo en cuenta que el fondo de la historia no aporta, salvo error u omisión por mi parte, tantos galones como presume gran parte de la crítica especializada. Quién quiera ver una notable filmación, una fotografía más que digna y un ritmo apreciable de narración, puede llegar a saborear la consistencia de este film. Pero quién, tras el envoltorio busque un calado profundo, una senda hacia la emoción ó algo más que un producto de laboratorio, se llevará una decepción.
Quiero decir que The Hurt Locker, personalmente; me ha decepcionado.
Considero que a la hora de ensalzar de modo glorioso un film es necesario ver más allá del puro rodaje. Se precisa un ingrediente emocional, tal vez una descripción más profunda de los personajes de la trama. Y en ese sentido, el film de Bigelow, se queda manco.
No me entusiasma la interpretación del actor californiano Jeremy Renner representante del correoso William James, algo más la de Anthony Mackie reflejando al sargento Sanborn, y por su propio peso el resto de partícipes caen en el tópico habitual de las historias bélicas.
Si vemos The Hurt Locker desde una posición patriótica, incluso pro-occidental; es probable que el sincero homenaje a los militares que se juegan a diario la vida en suelo iraquí sea suficiente aval para hacer de una historia lejana en el espacio geográfico, cercana en cuanto a sentimientos.
Sin embargo, si se trata de bucear en sus problemas, sus preocupaciones, su miedo y sus ganas de bajarse en marcha del carruaje obsceno de la guerra, la intención se queda corta.
Nadie puede negar a Bigelow una gran dirección, pero sí sacarle los colores por mostrarse un tanto gélida trasladando un enfoque certero de personalidades y caracteres.
El fragor de la batalla es, a menudo, una potente y letal adicción, es una droga para la guerra. Frase de Chris Hedges, corresponsal de guerra norteamericano; no exenta de razón, cuya presencia al comienzo del film no hace sino demostrar al final del mismo, releída; que las intenciones de Bigelow no son del todo efectivas.
Seis Oscar de Hollywood, (dirección, montaje, sonido, edición de sonido, guión y mejor película) en 2010, así como seis Bafta y un amplio número de galardones en otros tantos festivales de cine, destacando Venecia, Toronto y Palm Springs.
Rodada en Kuwait y Jordania.
Buena pero supravalorada.

THE HURT LOCKER (2009). Dirección : Kathryn Bigelow. Guión : Mark Boal. Montaje : Chris Innis y Bob Murawski. Producción : Mark Boal, Kathryn Bigelow, Nicolas Chartier y Greg Saphiro. Música : Marco Beltrami y Buck Sanders. Fotografía : Barry Ackroyd. Sonido : Paul N.J.Ottosson y Ray Beckett. Intérpretes : Jeremy Renner, Anthony Mackie, Ralph Fiennes, David Morse, Evangeline Lilly, Brian Geraghty, Guy Pearce y Christian Camargo. 131´Color. EE.UU. Voltage Pictures-Grosvenor Park Media-FCEF-First Light Production-Kingsgate Films.
Fotografía : cartel publicitario del film.

viernes, 31 de julio de 2009

IN BRUGES.


In Bruges no es una película fácil de digerir. Si la enfocamos como thriller las goteras pueden vaciar el cuenco. De hecho quien pretenda buscar en este film del director londinense Martin McDonagh alguna seña de identidad emparentada con un film noir caerá en la trampa de ver gigantes donde sólo hay molinos. En realidad, y aunque el esqueleto de In Bruges pueda rememorar ciertas historias de tiempos pasados, la carne, la masa celular de la historia es más un canto de humanismo que una trama con humo de cigarrillo y pianista al uso. McDonagh no busca enlanzar con una historia de audacia, sino reflejar en un tono gris la personalidad de dos perdedores natos. Ray Cranham (Colin Farrell) y Ken Blakely (Brendan Gleeson) no son héroes, tampoco tipos duros. En el fondo no son más que dos farsantes que no se sienten orgullosos de serlo. Frente a ellos la sombra chinesca del mafioso Harry Waters (Ralph Fiennes) que les acosa y al que McDonagh caricaturiza sin contemplaciones.
Esconderse en Brujas no es, probablemente; la mejor de las ideas. Y sin embargo, algo tiene esa ciudad que hace de la trama un caldo de cultivo para la reflexión, la introspección y finalmente para el abatimiento. Cranham y Blakely son dos fracasados que pretenden salir del agujero negro a toda costa. Pero por alguna desconocida circunstancia, les resulta imposible. Todo va siempre en su contra.
La historia es una crítica al uso de la violencia para alcanzar un fin, y McDonagh la desarrolla analizando a sus dos protagonistas, logrando un film amargo pero repleto de instantes de locuaz comicidad.
Brillante.


IN BRUGES (2008). Dirección y guión : Martin McDonagh. Montaje : Jon Gregory. Música : Carter Burwell. Fotografía : Eigil Bryld. Producción : Peter Czernin y Graham Broadbent. Dirección artística : Chris Lowe. Intérpretes : Colin Farrell, Brendan Gleeson, Ralph Fiennes, Clemence Poésy, Thekla Reuten y Elizabeth Berrington. 107´Color. EE.UU.-UK. Blueprint Pictures-Film4-Focus Features-Scion Films.
Fotografía : Cranham y Blakely, (Farrell y Gleeson), paladines de la desidia y la frustración.