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jueves, 11 de marzo de 2010

WISHMASTER.


Pilotada por el especialista en terror Wes Craven, productor ejecutivo de la película, Wishmaster es un film que pretende introducirnos en viejas leyendas paralelas a la historia conocida, planeando sobre una ficción en la que las religiones paganas y los cultos al diablo tienen su espacio. Dios creó la luz y de ella nacieron los ángeles, creó la tierra y de esta nacieron los hombres y tras crear el fuego presenció la formación de los djinn. Son estos unos seres diabólicos, cuyo patrón se lo pasa pipa cazando almas a cambio de conceder deseos.
Con el amparo de una piedra preciosa de profuso tamaño, el maestro de los deseos irá sembrando el pánico entre los humanos, tras despertar de un letargo de miles de años encerrado en una estatua que reproduce a una extraña divinidad que representa el bien, mientras que su propia sombra da cobertura al mal.
Mucha sangre y vísceras en un film que representa la forma que tenía Hollywood de asustar a sus clientes en la década de los noventa. Una forma un tanto absurda, en donde los gritos de espanto de la actriz protagonista, la californiana Tammy Lauren compiten en estruendo con la cara más amable del actor Robert Englund. Del malo de la historia, mejor ni hablar. Andrew Divoff faculta con gestos faciales forzados al Djinn y a su patrocinado en este mundo, Nathaniel Demerest.
Puede que lo mejor de la película sean las escenas en las que Alexandra Amberson (Tammy Lauren) se ve trasladada al mismo infierno ante el alborozo del diabólico Djinn.
El resto es sólo para nostálgicos de un cine fantástico muy comercial, que se rodaba allá por los años noventa.
Vulgar.

WISHMASTER (1997). Dirección : Robert Kurtzman. Guión : Peter Atkins. Música : Harry Manfredini. Fotografía : Jacques Haitkin. Montaje : David Handman. Producción ejecutiva : Wes Craven. Intérpretes : Tammy Lauren, Robert Englund, Andrew Divoff, Wendy Benson-Landes, Jenny O´Hara y Chris Lemmon. 90´Color. EE.UU. Pierre David Films.
Fotografía : Tammy Lauren observa la piedra que encierra el tenebroso universo del Djinn, caracterizada como Alexandra Amberson.

domingo, 26 de julio de 2009

THE HILLS HAVE EYES.


La segunda película en la carrera de Wes Craven, tras su debut en 1972 con The Last House On The Left; supone una vuelta de tuerca más en el universo de las torturas, los espantajos y el horror exagerado. The Hills Have Eyes muestra un cuadro que, en ciertos aspectos repite la estructura de un familia media norteamericana agredida en su rutina por una legión de inadaptados peligrosos. Craven huye de la civilización y mete a la familia Carter, padres, hijos, yerno y nieta; en una cacería al borde del desierto, ejercicio cinegético en el que ellos se convierten en presas más ó menos fáciles de una insospechada panda de tarados, de esos que nadie puede imaginar que existan.
Craven y su estilo personal golpean nuestras retinas, intentando meternos en la piel de quienes buscan el ocio en un camino equivocado, tirando de la trama hacia sí, esculpiendo la tragedia a base de golpes de efecto y caricaturizando el miedo a lo desconocido.
Un viaje de placer a California termina convertido en un calvario, sin que los malévolos truhanes logren convencernos de que tras la tortura se esconde algo personal contra las víctimas. De hecho, los sanguinarios cavernícolas de The Hills Have Eyes usan a la familia Carter como punto de choque de su rebeldía, dando muestras de una sociopatía fruto de una vida lejos del mundanal ruido. Nadie en The Hills Have Eyes tiene en cuenta su condición humana, que queda relegada cuando los acontecimientos comienzan a degenerar. Se abre entonces una lucha por la supervivencia, que sirve de motor a la historia.
The Hills Have Eyes es un cuento plagado de agresividad, característica humana esta que parece vivir dormida en nuestro interior, esperando que alguien sepa despertarla del letargo.
Menos impactante que The Last House On The Left, desprende; eso sí, odio por los cuatro costados.

THE HILLS HAVE EYES (1977). Dirección y guión : Wes Craven. Producción : Peter Locke. Música : Don Peake. Montaje : Wes Craven. Fotografía : Eric Saarinen. Intérpretes : Susan Lanier, Dee Wallace, Martin Speer, Robert Houston, Russ Grieve, Michael Berryman y Lance Gordon. 89´Color. EE.UU. Blood Relations Co.
Fotografía : Michael Berryman, (Pluto en la película) un malvado desquiciado.

jueves, 23 de julio de 2009

THE LAST HOUSE ON THE LEFT.


El remake del clásico de 1972 realizado por un incipiente Wes Craven, es un film edulcorado en la medida justa para resultar comercial. El director Dennis Iliadis describe un episodio de horror emparentado con el de Craven, aunque levemente discrepante en cuanto a los personajes principales. Los padres heridos por la salvaje agresión a su hija son en esta ocasión un matrimonio con dificultades por la reciente muerte en accidente de otro hijo, cuya lejanía entre sí, se verá amortiguada por un precipitado acercamiento provocado por los ataques de la banda de delincuentes. La víctima, Mari Collingwood, (encarnada por la joven actriz Sara Paxton), sobrevive a la agresión, lo que no sucedía en la película de Craven.
Iliadis parece rellenar con carne el esqueleto de la historia de Craven, deteniéndose en la descripción de los personajes, marcando más las escenas, puede que desprendiendo menos virulencia, pero construyendo una película más convencional.
También es distinto el personaje del más joven de los delincuentes. En realidad en el film de Iliadis ni siquiera lo parece. Su ayuda a los padres de Mari, en el tramo final de la historia, le convierte en un traidor a su propio padre, y le abre las puertas de la salvación.
The Last House On The Left en versión contemporánea intenta resultar agradable, aún sin enterrar del todo la carga cafre de la historia original.
Lo consiga ó no es sólo cuestión de opiniones.

THE LAST HOUSE ON THE LEFT (2009). Dirección : Dennis Iliadis. Guión : Adam Alleca y Carl Ellsworth, basado en la película homónima dirigida por Wes Craven en 1972. Música : John Murphy. Fotografía : Sharone Meir. Montaje : Peter McNulty. Producción : Wes Craven, Sean S.Cunningham y Marianne Maddalena. Intérpretes : Garret Dillahunt, Michael Bowen, Sara Paxton, Joshua Cox, Monica Potter, Riki Lindhome, Aaron Paul, Tony Goldwyn y Spencer Treat Clark. 114´Color. EE.UU. Rogue Pictures-Film Afrika Worldwide-Midnight Entertainment.
Fotografía : Mari Collingwood (Sara Paxton), una pertinaz superviviente.

martes, 7 de julio de 2009

THE LAST HOUSE ON THE LEFT.


Dos jovenes adolescentes, Mari Collingwood y Phyllis Stone (Sandra Peabody y Lucy Grantham), desean celebrar el cumpleaños de la primera de ellas en un concierto de punk rock. Durante los previos al espectáculo musical y mientras buscan alguien que les proporcione marihuana, tropiezan con cuatro presidiarios huidos de la cárcel que manifiestan una sociopatía psicótica de insospechadas consecuencias.
La pesadilla comienza, siendo filmada por Wes Craven con absoluta acritud y violencia. The Last House On The Left supuso el estreno de Craven como director y sembró de polémica todas y cada una de sus proyecciones, por ser considerada cómo una de las más desagradables películas de la historia del cine.
La violencia que imprime Craven a las escenas intenta amortiguarse a ratos con guiños comediantes, trazados de un modo fundamental por la pareja de policías, tan torpes cómo burlescos. Sin embargo, la historia que contiene secuencias de alto contenido violento, sobrecoge y puede llegar a resultar inconveniente para frágiles sensibilidades.
El debut de Craven tuvo más publicidad por la polémica surgida, que por la calidad de la película, rodada con pobres recursos y tenue capacidad cinematográfica.
Los personajes parecen surgidos de un macabro teatro de guiñol, atados a unas cuerdas móviles dirigidas por un sádico, que a ratos se recrea en la perversidad, en la maldad y en una alevosía malsana.
Ni siquiera el desenlace, con los padres de Mari sedientos de venganza, alterados en sus personalidades concede una sensación de justicia al conjunto, y antes bien lo asilvestra aún más.
Uno de esos films no recomendable para cualquier tipo de espectador.

THE LAST HOUSE ON THE LEFT (1972). Dirección : Wes Craven. Guión : Ulla Isaksson y Wes Craven. Música : David Hess. Montaje : Wes Craven. Fotografía : Victor Hurwitz. Producción : Sean S.Cunningham. Efectos especiales : Troy Roberts. Intérpretes : Sandra Peabody, Lucy Grantham, David Hess, Fred J.Lincoln, Jeramie Rain, Marc Sheffler, Richard Towers y Cynthia Carr. 91´Color. EE.UU. Lobster Enterprises-The Night Co.-Sean S.Cunningham Films.
Fotografía : Tres de los cuatro locos fugados de la cárcel, interpretados por David Hess (Krug), Jeramie Rain (Sadie) y Fred J.Lincoln ("Weasel" Fred).

SWAMP THING.


Swamp Thing es una película con una clara impronta B Movie dirigida por uno de los mejores directores de género fantástico de los setenta y ochenta, el director de Cleveland, Wes Craven. Tras su debut como realizador en 1972, con The Last House On The Left, Craven demostró tomando los pantanos de Charleston, en Carolina del Sur; como base de operaciones, que su construcción de historias a medio camino entre la fantasía y el terror, era más que afición, dedicación.
Swamp Thing contiene retazos de trama científica, con una fórmula magistral por la que pugnan dos hombres, con intereses contrapuestos. El Doctor Alec Holland, su inventor, encarnado por el actor Ray Wise, y el Doctor Anton Arcane diseñado con malévolo amaneramiento por el veterano Louis Jourdan; mantienen un duelo a muerte en pos de la ciencia, el primero; y de la avaricia y el poder corrupto, el segundo. Entre medio, la bella de la historia, la exuberante Alice Cable; encarnada por la actriz californiana Adrienne Barbeau.
Basada en un cómic de éxito aparecido en 1971, e ideado por Len Wein y Bernie Wrightson, Swamp Thing no está hecha con pretensiones más allá de formar parte de una legión de películas edificadas con premeditada idea de divertir a lo aficionados al fantástico. Craven y su equipo de rodaje nos trasladan una historia de amor entre desiguales, que sirve de esqueleto y desenlace a la trama, homenajeando mitos como el de La Bella y La Bestia, y poniendo en duda la ética de los avances científicos y tecnológicos, muchas veces agresores contra la naturaleza.
Swamp Thing debe verse con una óptica concreta, que no es otra que la que se contempla tras unos cristales de benevolencia hacia un film rodado con mimo y artesana dedicación.
Modesta pero eterna.

SWAMP THING (1982). Dirección y guión : Wes Craven, basado en un personaje de cómic creado por Len Wein y Bernie Wrightson. Música : Harry Manfredini. Fotografía : Robbie Greenberg. Montaje : Richard Bracken. Producción : Michael E.Uslan y Benjamin Melniker. Efectos especiales : Arthur Brewer. Intérpretes : Louis Jourdan, Adrienne Barbeau, Ray Wise, David Hess, Don Knight, Dick Durock y Ben Bates. 91´Color. EE.UU. Swampfilms.
Fotografía : La heroina Alice Cable (Barbeau) convertida en mito erótico gracias a Swamp Thing y su baño en las pantanosas aguas de Charleston.