Vistas de página en el último mes

Mostrando entradas con la etiqueta Joan Fontaine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joan Fontaine. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de enero de 2011

RETRATOS DE CINE : JOAN FONTAINE.

Fotografías : la actriz Joan Fontaine en dos imágenes promocionales del film "This Above All", realizado en 1942 por Anatole Litvak.


jueves, 3 de junio de 2010

RETRATOS DE CINE : JOAN FONTAINE.


Fotografía : la actriz Joan Fontaine en un retrato promocional del film "From This Day Forward", dirigido en 1946 por John Berry.

lunes, 24 de mayo de 2010

RETRATOS DE CINE : Joan Fontaine, Mario Lanza & Sara Montiel.


Fotografía : los actores Joan Fontaine, Mario Lanza y Sara Montiel en un fotograma del film "Serenade", dirigido en 1956 por Anthony Mann.

miércoles, 17 de junio de 2009

IVANHOE.


Walter Scott fue un escritor, poeta y editor escocés, especializado en novela histórica; que desarrolló la parte más interesante de su carrera durante el siglo diecinueve, amparado por el romanticismo.
Una de sus novelas, posiblemente la más famosa; es Ivanhoe que data de 1819 y cuyo protagonista es un joven y valeroso caballero inglés, Wilfredo de Ivanhoe; hijo de un caudillo sajón seguidor del Rey Ricardo I, que combate al Rey Juan, usurpador del trono y preferido de los normandos; en una Inglaterra dominada por estos.
En 1952, con dirección del realizador norteamericano Richard Thorpe y guión de Noel Langley y Marguerite Roberts, se llevó al cine la propuesta de la excelente novela de Scott.
Se trata de una película inmortal, en donde la épica se une con la aventura, endulzándonos la retina con los luminosos rostros de las dulces damas medievales Rebecca de York (Elizabeth Taylor) y Rowena (Joan Fontaine). El actor estadounidense Robert Taylor dibuja a un heróico y pertinaz Wilfredo, defensor a ultranza del Rey Ricardo Corazón de León (esbozado por el actor alemán Norman Wooland), que se encuentra preso en Austria y cuyo rescate y retorno al trono de Inglaterra marca el hilo argumental del film.
Thorpe nos regala magníficos primeros planos de las dos actrices protagonistas, siendo muy sugerente la escena de Rebecca vestida de blanco, durante el juicio que contra ella maneja el príncipe Juan (Guy Rolfe).
Geniales tomas en los torneos de caballería, con una profusión de colorido que se mantiene vivo durante toda la película.
Imposible de omitir los sensacionales trabajos de un amplio elenco de secundarios de la talla de George Sanders (genial en su retrato del malvado caballero normando De Bois-Guilbert), Emlyn Williams (soberbio caracter del actor galés construyendo al bufón Wamba, reconvertido por Ivanhoe en escudero), Felix Aylmer (Isaac de York, padre de la dulce Rebecca, judío y contribuyente en el rescate del Rey Ricardo), Harold Warrender (que da vida a Locksley, un Robin Hood sin excesivo protagonismo en esta ocasión), Robert Douglas ( que dibuja al caballero normando Hugh De Bracy) y Finlay Currie (actor escocés que crea el personaje de Cedric de Ivanhoe, padre del protagonista).
Tres nominaciones sin premio en la edición de los Oscar de 1953 : fotografía, música y mejor película.
En resumen una buena excusa para quedarse en casa un sábado por la tarde.
Eterna.

IVANHOE (1952). Director : Richard Thorpe. Guión : Marguerite Roberts y Noel Langley, basado en una adaptación de la novela homónima de Sir Walter Scott, realizada por Aeneas MacKenzie. Música : Miklos Rozsa. Fotografía : Freddie Young. Montaje : Frank Clarke. Vestuario : Roger Furse. Producción : Pandro S.Berman. Intérpretes : Robert Taylor, Joan Fontaine, Elizabeth Taylor, George Sanders, Robert Douglas, Finlay Currie, Emlyn Williams, Guy Rolfe, Felix Aylmer, Norman Wooland, Basil Sydney, Harold Warrender y Sebastian Cabot. 106´Color. EE.UU. Metro Goldwyn Mayer.
Fotografía : Rebecca de York, la dulce judía enamorada de Ivanhoe, (sublime Liz Taylor).

jueves, 28 de mayo de 2009

THE WITCHES.


The Witches es una película que merece ser rescatada del olvido. De hecho casi todas las producciones de la Hammer lo merecen. Son historias de otro tiempo, narradas con estilo y dotadas de una alta cota de personalidad. El director londinense Cyril Frankel, que por cierto fue nominado al Gran Premio del Festival de Cannes de 1954 por Man of Africa; dirigió The Witches con gran soltura, un estilo personal y falta absoluta de complejos.
El nivel de suspense que recrea Frankel recuerda por momentos al mejor cine de Hitchcock, sobre todo por el uso de primeros planos con Joan Fontaine, la tensión narrativa desplegada, la escena de las ovejas derribando a la protagonista junto al río, el instante en el que Gwen Mayfield (Fontaine) despierta y cree ver un muñeco africano donde sólo hay un plumero de limpieza, ó la sospecha incierta aunque justificada en la cabeza del espectador de principio a fin.
Para Joan Fontaine, ya cincuentona; The Witches, supuso el último trabajo de su carrera para la gran pantalla. No obstante la actriz sigue demostrando una vibrante elegancia, que repercute en la calidad de la película.
No tiene desperdicio la escena final con el peculiar aquelarre, nada remilgado para la época y en el que una circunspecta Kay Walsh ejerce de sacerdotisa. Para su rodaje se contó con un coreógrafo, circunstancia esta que se agradece, a la vista de los movimientos acompasados de los actores y el variopinto ejercicio físico que realizan.
Frankel cuida los detalles, nos sumerge en una historia con intriga y toca de refilón aspectos tan sugerentes para el género fantástico, como el vudú, la brujería, los sacrificios humanos, las máscaras, las dagas rituales y los gatos negros. En resumen, un producto de apreciable calidad, que merece más respeto y detenimiento del que, a buen seguro se le ha otorgado.
Aunque no sea una obra maestra del género, no cabe duda de que tiene toques de indudable genialidad.

THE WITCHES (1966). Dirección : Cyril Frankel. Guión : Nigel Kneale, basado en la novela The Devil´s Own, de Norah Lofts. Fotografía : Arthur Grant. Música : Richard Rodney Bennett. Montaje : Chris Barnes y James Needs. Dirección artística : Don Mingaye. Coreografía : Denys Palmer. Intérpretes : Joan Fontaine, Kay Walsh, Alec McCowen, Ingrid Brett, Ann Bell, John Collin, Michele Dotrice y Gwen Ffrangcon Davies. 90´Color. UK. Hammer Film Productions.
Fotografía : Los hermanos Bax (Kay Walsh y Alec McCowen) encierran un secreto y sus gestos les delatan.

jueves, 21 de mayo de 2009

REBECCA.


La primera película de Alfred Hitchcock en los Estados Unidos, tras la firma de un contrato de trabajo con el productor David O.Selznick; se basó en una novela de la escritora londinense Daphne Du Maurier.
Rebecca es un thriller pasional, dotado de una gran carga de romanticismo, en donde la excelente fotografía de George Barnes se equipara a la soberbia interpretación de un grupo de actores, encabezados por un profundo Laurence Olivier (George Fortescue Maximilian De Winter) y una angelical y expresiva Joan Fontaine (segunda Mrs.De Winter). Los secundarios desempeñan, cómo en la mayor parte de las obras de Hitchcock; una función destacada, dotando a la historia de un nivel primoroso. Grande George Sanders, que construye la figura golfa y descarada de Jack Favell, de profesión vividor a cuenta ajena. Excelente Judith Anderson, magnificando a la perversa y trastornada ama de llaves Mrs.Danvers. Elegante y muy británico C.Aubrey Smith, representando a la autoridad. Y amables y chispeantes Nigel Bruce y Gladys Cooper, cuñado y hermana de De Winter; que personifican la cara más agradable de la trama. Meritoria la breve aparición de la actriz tejana Florence Bates que esculpe a la disparatada y percutora Mrs.Van Hopper, desde un plano puramente satírico.
Rebecca nos relata en clave flashback la historia de una joven de humilde posición, que mientras acompaña en Montecarlo a una señora de alta alcurnia en calidad de ayudante de cámara; conoce a un distinguido caballero inglés de notable extracción social, que acaba de enviudar. El amor surge entre ellos y contraen matrimonio, regresando a la mansión inglesa que el hombre posee en Manderley, que se convierte en localización perfecta para el resto de la película. La joven esposa, inexperta, se tropezará con el carácter posesivo y obsesivo del ama de llaves, una mujer que no acepta la muerte de la primera esposa de su patrón y que tratará por todos los medios de ridiculizar a su nueva señora.
Es este el momento cumbre de la película, en cuyo desenlace final, surge la acusación dirigida a De Winter de haber asesinado a su primera esposa.
Rebecca enamora por el rostro excelso de Joan Fontaine (bellísima en primeros planos y en la escena en la que baja las escaleras de la mansión vestida para la fiesta de disfraces a punto de celebrarse), por la facilidad narrativa y el suspense que Hitchcock imprime a sus películas y sin lugar a dudas, por la sensación de estar viviendo en primera persona los agobios y desvelos de la protagonista. La película con la que el gran director inglés nos agasaja contiene principios románticos y morales; pero también una radiografía de los bajos instintos humanos : la infidelidad conyugal, los celos, la mentira, la envidia y la locura.
Premiada con dos Oscar de Hollywood en la edición de 1941 : fotografía y mejor película.
Una de tantas obras maestras de la colección que posee Hitchcock. Imprescindible.
Last night I dreamt I went to Manderlay again...

REBECCA (1940). Director : Alfred Hitchcock. Guión : Joan Harrison y Robert E.Sherwood, basado en una novela de Daphne Du Maurier, según adaptación de Michael Hogan y Philip MacDonald. Producción : David O.Selznick. Música : Franz Waxman. Fotografía : George Barnes. Montaje : W.Donn Hayes. Dirección artística : Lyle R.Wheeler. Decorado de interiores : Howard Bristol. Intérpretes : Laurence Olivier, Joan Fontaine, George Sanders, Judith Anderson, Nigel Bruce, Reginald Denny, C.Aubrey Smith, Gladys Cooper, Florence Bates, Leo G.Carroll y Melville Cooper.
130´Blanco y Negro. EE.UU. Selznick International Pictures.
Fotografía : La segunda Señora De Winter y el ama de llaves de Manderlay, Miss Danvers, (Fontaine-Anderson), ó la bondad y la maldad alienada en versión Hitchcock. Blanco contra negro en nuestras retinas.