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martes, 23 de febrero de 2010

THE DEVIL RIDES OUT.


Tomando como punto de partida una novela del escritor Dennis Wheatley y más concretamente la figura del investigador de lo paranormal, el audaz Duc de Richleau,(encarnado en la película por el actor londinense Christopher Lee), el realizador Terence Fisher rodó para la Hammer este film en donde el ocultismo, la magia negra y los hechizos forman el eje principal de un paisaje puramente británico, tanto en exteriores como en la elegancia interior de las mansiones en las que se desarrolla gran parte de la trama.
Christopher Lee da muestras de una genial capacidad creativa, construyendo un personaje firme en creencias, nada exagerado, punto de equilibrio entre la maldad y la bondad. Frente a él, el malvado eficaz; Mocata, (gran trabajo del actor Charles Gray), jefe de una secta que adora al diablo, cuya maléfica obsesión aporta a la historia gran parte de la intensidad que atesora.
Sobre todo, en The Devil Rides Out, se intuye una documentación nada arbitraria sobre las ceremonias satánicas. Nada se incluye sin motivo, todo parece contrastado antes de añadirse a la trama. Y es que la personalidad del escritor Wheatley, hombre estudioso de temas paranormales; permanece intacta en la estructura que edifica el gran Terence Fisher.
A título personal, un descubrimiento: el rostro de la actriz francesa Nike Arrighi, que interpreta a la joven hechizada Tanith Carlisle; expresivo desde una frágil palidez facial, emocionado y sublime amparado por una belleza femenina proverbial.
Una historia de la Hammer, trazada con esmero y buenas artes, que constituye un meritorio grano de arena más en la magnífica colección que la productora británica logró construir tomando como base argumental la brujería y el poder de la mente.
Interesante.

THE DEVIL RIDES OUT (1968). Director : Terence Fisher. Guión : Richard Matheson, basado en una novela de Dennis Wheatley. Fotografía : Arthur Grant. Música : James Bernard. Montaje : Spencer Reeve. Producción : Anthony Nelson Keys. Diseño de producción : Bernard Robinson. Intérpretes : Christopher Lee, Charles Gray, Nike Arrighi, Patrick Mower, Leon Greene, Sarah Lawson y Gwen Ffrangcon Davies. 96´Color. UK. Seven Arts Productions-Hammer Film Productions-Associated British Pathé.
Fotografía : Duc de Richleau (Christopher Lee), un correoso investigador y cazador de sectas diabólicas, personaje literario bien transportado a la gran pantalla.

viernes, 19 de febrero de 2010

CRY OF THE BANSHEE.


"In the startled ear of night
How they screamed out their affright!
Too much horrified to speak
They can only shriek, shriek,
Out of tune..."
(Edgar Allan Poe).

Retablo de la Inglaterra rural del siglo dieciséis con pinceladas costumbristas, en donde la maldad de un magistrado, Lord Edward Whitman (muy en su línea habitual el actor Vincent Price) compite con las prácticas de brujería, encabezadas por la hechicera Oona (bien caracterizada como bruja la actriz Elisabeth Bergner), un alma rota a la que los Whitman pretenden aniquilar.
Gordon Hessler fabricó esta historia de género fantástico, haciendo uso de una estética lacerante, nada contemplativa. Para ello identificó a los Whitman, padre e hijos, con el lado más corrupto del poder y la influencia social, midiendo por igual en la balanza a los dos platillos : religión y justicia versus brujería.
Hessler intenta convencernos de que a fin de cuentas la maldad anida en muchos nidos, incluso en aquellos que representan la ortodoxia, frente a la heterodoxia brujeril.
Curiosa la escena durante el velatorio de Lady Patricia Whitman (encarnada por la guapa actriz sueca Essy Persson) con una legión de plañideras rodeando el féretro, y poco relevantes escenas de desnudos femeninos, que teniendo en cuenta la época en la que Cry Of The Banshee fue rodada, representan un primer atisbo de nudismo sin complejos en la historia del cine.
Compendio de sortilegios, vudú, aquelarres, reminiscencias de ritos paganos, maldiciones y maquillaje blanco para probar la raíz brujeril de algunos personajes, elemento este que se ejecuta con notable acierto.
Puede que Cry Of The Banshee no pase por ser un film completo, ya que su métrica argumental es algo tosca. Pero lo que sí resulta evidente es que, cómo historia de brujas contiene los elementos mínimos de exigencia que le imprimen una personalidad más que decente. A ello contribuyen los detalles, y la siempre estupenda interpretación del genial Vincent Price.
Un título imprescindible para los aficionados al género fantástico y de terror, aunque puede que lo menos aceptable sea el elemento de metamorfosis de Roderick (Patrick Mower) en una especie de monstruo asesino.
Rodada en exteriores de Middlesex (Inglaterra).
Y ya saben : los que nacen del fuego, mueren con él.

CRY OF THE BANSHEE (1970). Director : Gordon Hessler. Guión : Christopher Wicking, basado en una historia de Tim Kelly. Fotografía : John Coquillon. Música : Les Baxter. Montaje : Oswald Hafenrichter. Producción : Samuel Z.Arkoff, Gordon Hessler y Louis M.Heyward. Dirección artística y diseño de producción : George Provis. Intérpretes : Vincent Price, Carl Rigg, Hilary Heath, Essy Persson, Patrick Mower, Marshall Jones, Elisabeth Bergner y Stephan Chase.
91´Color. UK. American International Pictures.
Fotografía : el magistrado Lord Whitman (Vincent Price), en una escena del film.