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viernes, 14 de mayo de 2010

RETRATOS DE CINE : ANTHONY QUINN.


Fotografía : el actor Anthony Quinn en una imagen promocional del film "Barabba", realizado en 1961 por Richard Fleischer.

viernes, 22 de enero de 2010

THE MILKY WAY.


Uno de los últimos títulos en la carrera como actor del gran Harold Lloyd, cuya principal virtud consistía en mostrar despiste y hacer reir sin caer en exageraciones mímicas ó atiborrados trucos de efecto. Lloyd era un cómico simple, que mostraba tras de sus amplias gafas y una pálida cara, toda la exégesis capaz de sonsacar la carcajada del espectador. El humor de Lloyd se plasmaba en situaciones, por encima de las vicisitudes del personaje interpretado.
The Milky Way, film dirigido en 1936 por el realizador californiano Leo McCarey; narra las peripecias de un repartidor de leche convertido por curiosas circunstancias en un púgil cuyas victorias en el ring se deben más a combates amañados que a su presunta habilidad con el crochet ó el uppercut.
El film contiene varias escenas abonadas a la risa, como aquella en la que Burleigh Sullivan (Lloyd) sube a un taxi acompañado de una potrilla ó la de las enseñanzas pugilísticas que transmite a la endomingada señora Winthrop LeMoyne (Marjorie Gateson). Destacan por encima del resto, y aparte del trabajo genial de Harold Lloyd; las interpretaciones de Helen Mack, caracterizada como Mae, hermana de Burleigh; Adolphe Menjou, que dibuja al mánager Gabby Sloan; y Verree Teasdale, responsable de Ann Westley, compañera de Sloan y utilizada por el guión como genial contrapunto en muchas de las situaciones cómicas que se plantean.
El actor Anthony Quinn debutó en la gran pantalla con este film, aunque su papel sea más bien efímero como espectador de uno de los combates de boxeo.
La comedia que encierra The Milky Way es una explosión descontrolada, una loa al cine trazada con ejemplar simplicidad y sin más costuras que las que teje el gran Harold Lloyd.
No se pierdan los últimos cuarenta minutos de proyección, sin lugar a dudas lo mejor de la historia. Carcajadas garantizadas.
Magnífica.

THE MILKY WAY (1936). Dirección : Leo McCarey. Guión : Grover Jones, Richard Connell y Frank Butler, basado en una obra teatral de Harry Clork y Lynn Root. Fotografía : Alfred Gilks. Montaje : Leroy Stone. Dirección artística : Hans Dreier y Bernard Herzbrun. Producción : Adolph Zukor y E.Lloyd Sheldon. Intérpretes : Harold Lloyd, Adolphe Menjou, Helen Mack, Verree Teasdale, William Gargan, George Barbier, Lionel Stander, Charles Lane, Marjorie Gateson, Dorothy Wilson y Anthony Quinn.
89´ Blanco y Negro. EE.UU. Paramount Pictures.
Fotografía : el despistado Burleigh (Lloyd) intenta disimular el hipo y su torpeza frente al encendido patrón de la firma láctea Sunflower, Wilbur Austin (George Barbier).

viernes, 5 de junio de 2009

LAST TRAIN FROM GUN HILL.


Siempre me fascinó Kirk Douglas, no tanto por el hoyuelo de su barbilla cómo por la capacidad que atesoraba para convertir a sus personajes en homéricos seres, capaces de lidiar con cualquier tipo de enemigo.
Last Train from Gun Hill no es precisamente uno de los mejores veinte western de la historia del género, sin duda porque recuerda en alguna medida a su antecesora 3:10 to Yuma (Delmer Daves,1957) y por ello carece de la frescura que otorgan las nuevas ideas. En realidad esta película de John Sturges afronta el desarrollo de la trama con cierta desgana, pese a que el poderío de su triángulo protagonista es innegable. El director de Illinois abre su discurso con las imágenes de la violación y posterior asesinato de la esposa cherokee del sheriff Morgan (Kirk Douglas) que en compañía del pequeño hijo de ambos regresa de una visita familiar a la reserva a la que pertenece. El rol de la mujer india fue interpretado por la actriz palestina Ziva Rodann. Sturges oculta lo detalles del ultraje, pero aporta toda la tensión necesaria para considerar el delito absolutamente reprobable.
Uno de los dos autores resulta ser hijo de un viejo amigo de Morgan, Craig Belden (Anthony Quinn), potentado latifundista de la región.
Cuando Morgan acude al lugar de la infamia, alertado por su hijo, que antes había huido a lomos de uno de los caballos de los asesinos; descubre además del cuerpo inerte de su esposa, las iniciales impresas en la elegante silla de montar del corcel que responden a la identidad de su antiguo camarada.
Desde ese instante Morgan se obstinará en vengar la muerte de su esposa, siguiendo el camino que marca la ley, dando con los asesinos y llevándolos ante el juez.
Para ello se traslada en el ferrocarril desde la pequeña localidad donde ejerce de sheriff hasta Gun Hill, un lugar en donde la voluntad de Craig Belden se cumple a rajatabla, y en donde el sheriff es un simple empleado más a cargo del terrateniente.
Morgan tendrá que enfrentarse a los hombres de Belden, con la única ayuda de una mujer con pasado, Linda (Carolyn Jones); y contrariado por tener que enemistarse con su mejor amigo.
Sturges nos vende un triángulo poco definido, carente de sentimiento, con dos hombres demasiado duros y obstinados cómo para perder el tiempo cortejando a una inteligente cabaretera. No hay guiños entre Linda y Morgan; pero tampoco existen entre la mujer y Belden, ya que de esta relación se intuyen pasados malos tratos.
Llegados a esta parte de la película puedo concluir que tal vez sea el personaje impreso por la actriz tejana Carolyn Jones, el vértice maestro de la historia, susurrándonos al oido desde el otro lado de la pantalla su condición de mujer maltratada por la vida y los hombres. Frases que salen de sus labios influyen en tal sentido : "nunca he estado sola desde que cumplí doce años", "desde que nací siempre me he visto envuelta en problemas". Cansada, pero sin rumbo en la vida, Linda se gana la complicidad del espectador mostrando una personalidad firme y valiente, desafiando a Belden, pero también a todos los hombres de Gun Hill, cobardes e incapaces de ayudar al justiciero sheriff Morgan.
Y cuando al fin las luces se apagan, nos queda el recuerdo de Linda, postrada sobre los tablones de madera en el andén y en torno a su falda de color burdeos, contemplando el cuerpo yacente de Belden y despidiendo a Morgan, mientras quiere susurrar "llévame contigo", aunque sepa que ella no merece a un caballero.
Entretiene pese a no ser el mejor western de Sturges.

LAST TRAIN FROM GUN HILL (1959). Director : John Sturges. Guión : James Poe, basado en una historia de Les Crutchfield. Música : Dimitri Tiomkin. Fotografía : Charles Lang. Producción : Hal B.Wallis. Dirección artística : Hal Pereira y Walter H.Tyler. Vestuario : Edith Head. Intérpretes : Kirk Douglas, Anthony Quinn, Carolyn Jones, Earl Holliman, Brad Dexter, Ziva Rodann y Val Avery. 95´Color. EE.UU. Bryna Productions-Paramount Pictures.
Fotografía : Kirk Douglas, sólo ante el peligro de Gun Hill.