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martes, 13 de julio de 2010

THE HAUNTED PALACE.


Inspirada en sendas historias de los maravillosos Howard Phillips Lovecraft y Edgar Allan Poe, y con la presencia en la construcción de diálogos de un incipiente Francis Ford Coppola, no acreditado; The Haunted Palace es una película realizada en 1963 por el especialista en cine fantástico Roger Corman. Su médula espinal nos traslada a un nebuloso pueblo de Nueva Inglaterra, en donde un pétreo palacete encaramado en una colina encierra un secreto, que generación a generación, ha atrapado a sus habitantes en una oscura sombra de angustia y terror. Joseph Curwen, (genial como siempre Vincent Price), se dedicó en vida a esclavizar a sus elegidos a base de ceremonías diabólicas que los convertían en mutantes. Cuando Curwen es ajusticiado y quemado vivo por los habitantes del pueblo, acusado de brujería; jura venganza, estableciendo una maldición que con el paso de los años ve la luz. El doctor Charles Dexter Ward (el mismo Vincent Price, que faculta dos personajes) y su esposa Ann (exquisita Debra Paget) acuden al pueblo, transcurridos cien años desde la muerte de Curwen, para tomar posesión vía herencia del misterioso palacete. Pronto la personalidad de Ward se verá manchada por la siniestra sombra de Curwen, llegada desde ultratumba.
The Haunted Palace busca, y no siempre encuentra, el delicioso ingrediente sordido de Poe y Lovecraft, bañando el contenido del film con gotas de misterio, y presionando en ese mismo sentido, con la ambientación de decorados y con la percutora presencia de unos efectos estéticos de comedido valor. Los mutantes ciegos escondidos en los hogares del pueblo y el borroso diablillo que aparece en la parte final de la historia resultan cuanto menos aceptables.
La mención del mítico Necronomicón, grimorio ideado por Lovecraft; refuerza la sensación arcana que tapiza el hilo argumental de la película.
Atractiva banda sonora a cargo del músico Ronald Stein y brillante dirección artística de Daniel Haller. Barboura Morris y Elisha Cook Jr. compiten en potencial expresivo con el actor Lon Chaney Jr., un clásico del cine fantástico.
Sin ser la obra suprema de Corman, representa un método de elaborar género fantástico, digno de elogio.
Interesante, sobre todo para los aficionados a Price y al goticismo narrativo y estético.

THE HAUNTED PALACE (1963). Dirección y producción : Roger Corman. Guión : Charles Beaumont, basado en dos relatos de H.P.Lovecraft y Edgar Allan Poe. Diálogos : Francis Ford Coppola. Música : Ronald Stein. Fotografía : Floyd Crosby. Montaje : Ronald Sinclair. Dirección artística : Daniel Haller. Intérpretes : Vincent Price, Debra Paget, Elisha Cook Jr.,Lon Chaney Jr., Barboura Morris, Leo Gordon, Frank Maxwell y John Dierkes. 87´Color. EE.UU. American International Pictures-La Honda Productions.
Fotografía : Price y Paget, (el matrimonio Ward), acorralados por los mutantes del antepasado Curwen.

martes, 16 de junio de 2009

THE PIT AND THE PENDULUM.


The Pit and The Pendulum es un relato corto escrito por el gran Edgar Allan Poe, publicado en 1842 y perteneciente a la obra The Gift : A Christmas and New Year´s Present, editada por Carey & Hart.
El fondo de terror psíquico que encierra la obra de Poe adquiere en The Pit and The Pendulum una amplitud difícil de superar, desgranando el autor los suplicios de la Inquisición española, y más en concreto la tortura del péndulo en forma de cuchilla que va descendiendo hacia el cuerpo maniatado de la víctima.
En 1961, el director estadounidense Roger Corman y el guionista Richard Matheson se inspiraron en el relato de Poe para deslumbrar al público con una bonita historia de miedo, homónima al relato, aunque se distancia bastante del conciso retrato terrorífico creado por el gran maestro de la literatura fantástica. La película de Corman se rellena con una historia que termina desembocando en la escena final del péndulo letal.
La trama se abre con Francis Barnard (John Kerr) aproximándose al castillo de Nicholas Medina (Vincent Price) en un carruaje conducido por un temeroso chófer, que se niega a conducir hasta la puerta del edificio y deja al viajero a varios metros de distancia de esta.
Tras caminar por el sendero que conduce al castillo, Barnard es recibido por el criado de la casa, Maximillian (Patrick Westwood) y por la hermana de Nicholas, Catherine (Luana Anders). Es entonces cuando se nos informa del planteamiento. La hermana de Barnard, Elizabeth (Barbara Steele), esposa de Medina; ha fallecido repentinamente. Barnard viaja desde Londres a España, con el único objeto de aclarar las causas reales del inesperado óbito.
Corman nos va introduciendo en un castillo laberíntico, decorado de un modo excelso, en donde la cera de las velas y las telarañas contrastan con amplias chimeneas, tapizados de terciopelo y seda, y rotundas sillas y mesas de madera maciza.
En el subsuelo, con aspecto de catacumba; yacen en sepultura los restos de Elizabeth Medina, muerta de miedo, según parece acreditar el médico de la familia Medina, Doctor Leon (Anthony Carbone).
Junto a ellos y los del resto de la familia, se esconde una sala de torturas de la época de la Inquisición, orden a la que perteneció el padre de Nicholas, Sebastian Medina (interpretado por el mismo Vincent Price).
Corman va desgranando el relato con mimo, describiendo con intención aspectos tales cómo los terrores de Medina tras asistir en su tierna infancia al asesinato de su madre y tío a manos del padre, vengador moral y sanguinario ante la probada infidelidad de ambos. La narración posee toques de palmaria originalidad, creando en los flashback un universo nebuloso salpicado de colores vivos, cómo si se derramara un bote de acuarela encima del metraje.
El desenlace, con la ya mencionada escena del péndulo descendiendo sobre el cuerpo maniatado de Francis Barnard; es, lejos de volcar su intensidad en la tensión del momento; un dechado de creatividad visual, llamando a la puerta del pánico cómo concepto más allá de las imágenes.
Corman también nos sacude de la butaca con otras ideas aprensivas cómo los enterrados vivos y los emparedamientos.
Soberbia la escena final, con Elizabeth Medina inmovilizada en un aparato de tortura, escuchando como se cierra la puerta de la habitación, y las últimas palabras de Catherine Medina antes de salir :"esta sala permanecerá a partir de hoy, cerrada para siempre".
Muy adecuada e inquietante banda sonora a cargo de Les Baxter.
Excelente tesoro del género fantástico y de terror, con un diseño magnífico y un genial Vincent Price, temeroso, alocado y dramático.
La agonía de mi alma encontró desahogo en un largo, potente y final grito de desesperación.
Imprescindible.

THE PIT AND THE PENDULUM (1961). Director : Roger Corman. Guión : Richard Matheson, inspirado en un relato de Edgar Allan Poe. Música : Les Baxter. Fotografía : Floyd Crosby. Montaje : Anthony Carras. Producción : Roger Corman. Dirección artística : Daniel Haller. Vestuario : Marjorie Corso. Decorados : Harry Reif. Intérpretes : Vincent Price, John Kerr, Barbara Steele, Luana Anders, Anthony Carbone, Patrick Westwood, Lynette Bernay y Larry Turner. 80´Color. EE.UU. Alta Vista Productions-American International Pictures.
Fotografía : Barbara Steele (Elizabeth Medina), la maldad tiene castigo.