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jueves, 29 de diciembre de 2011

RETRATOS DE CINE : GREGORY PECK.


Fotografía : el actor Gregory Peck en un retrato promocional del film "Cape Fear", dirigido en 1962 por J.Lee Thompson.

jueves, 27 de mayo de 2010

RETRATOS DE CINE : Gregory Peck & Barbara Payton.

Fotografías : los actores Gregory Peck y Barbara Payton en dos retratos promocionales del western "Only The Valiant", realizado en 1951 por Gordon Douglas.


viernes, 23 de abril de 2010

TO KILL A MOCKINGBIRD.


Si en algo destaca el film To Kill a Mockingbird es en el acopio de mensajes con forma de principios y valores que encierra su calmada visión. Calmada porque el personaje que interpreta el actor Gregory Peck, Atticus Finch; transmite una sensación de tranquilidad tan apacible como gratificante. Finch, padre viudo de dos niños, Scout y Jem, (gran trabajo de los actores infantiles Mary Badham y Phillip Alford); lleva su vida con un control envidiable, haciendo de cada instante una demostración de paternidad responsable digna de aplauso. Finch es un hombre sereno, capaz de lidiar con todos los problemas que se le cruzan en el camino, sin perder un ápice de compostura.
"Atticus dijo una vez que nunca se conoce a un hombre hasta que uno se ha calzado sus zapatos y caminado con ellos". A partir de esta frase, el film de Mulligan nos habla en clave de oposición a los prejuicios sociales, trasladando el mensaje claro de que antes de valorar a las personas por ideas ó rumores, es necesario conocerlas a fondo.
Sucede con Boo Radley (apreciable debut para la gran pantalla del actor Robert Duvall), que permanece escondido frente a la cámara hasta el desenlace de la trama, y del que se nos lanzan mensajes un tanto oscuros para darnos la impresión de que se trata de un loco peligroso. Ocurre con el malvado Bob Ewell (buena interpretación del actor James Anderson), que pasa de acusador a acusado. Y sobre todo sucede con el personaje de Tom Robinson, (encarnado por el actor Brock Peters), víctima de un racismo descontrolado.
To Kill a Mockingbird es un retrato de la sociedad sureña de los Estados Unidos, durante la Gran Depresión de 1929, tapizado por una bella historia de la que el actor Gregory Peck es el principal estandarte.
La visión de unos sucesos, la gran aventura-como describe Scout en un momento del film-; desde una óptica infantil sirve a Mulligan para trazar una estupenda historia llena de sensibilidad, educadora y profundamente humana.
Soy de los que defienden la necesidad de una asignatura de cine en los colegios. En caso de lograrse este objetivo, To Kill a Mockingbird sería una película de visión preferente.
Ganadora de tres Oscar de Hollywood en 1963, los correspondientes a mejor actor principal (Gregory Peck), mejor guión adaptado (Horton Foote) y mejor dirección artística (Alexander Golitzen, Oliver Emert y Henry Bumstead); fue premiada también en el Festival de Cannes 1963 (Gary Cooper Award para Robert Mulligan) y con el David de Donatello 1963 (Gregory Peck en la categoría de mejor actor extranjero).
Horton Foote logró el premio WGA 1963 concedido como mejor guionista por la Writers Guild Of America.
Obra maestra indiscutible.

TO KILL A MOCKINGBIRD (1962). Director : Robert Mulligan. Guión : Horton Foote, basado en una novela de Harper Lee. Música : Elmer Bernstein. Fotografía : Russell Harlan. Dirección artística : Alexander Golitzen, Oliver Emert y Henry Bumstead. Montaje : Aaron Stell. Producción : Alan J.Pakula. Vestuario : Rosemary Odell. Intérpretes : Gregory Peck, James Anderson, Robert Duvall, Mary Badham, Phillip Alford, Estelle Evans, John Megna, Ruth White y Frank Overton. 129´ Blanco y Negro. EE.UU. Brentwood Productions-Pakula/Mulligan-Universal International Pictures.
Fotografía : Atticus Finch (Peck), un abogado inolvidable, un padre inmejorable.

RETRATOS DE CINE : Sophia Loren & Gregory Peck.

Fotografías : los actores Sophia Loren y Gregory Peck en dos escenas del film "Arabesque", dirigido en 1966 por Stanley Donen.


miércoles, 14 de abril de 2010

ACTORES Y PUBLICIDAD : GREGORY PECK.


Fotografía : el actor Gregory Peck en una imagen publicitaria para la marca de tabaco Chesterfield, (1947).

martes, 13 de abril de 2010

AUTOGRAFOS DE ACTORES : GREGORY PECK.


Fotografía : imagen autografiada del actor Gregory Peck.

miércoles, 21 de octubre de 2009

FOTOS DE RODAJE : Ann Blyth / The World In His Arms (Raoul Walsh,1952).

Fotografías : La Condesa María Selanova (Ann Blyth) en dos escenas de la película The World In His Arms, dirigida por Raoul Walsh en 1952 y coprotagonizada por Gregory Peck.


miércoles, 27 de mayo de 2009

SPELLBOUND.


De todas las películas que realizó Alfred Hitchcock es, sin lugar a dudas; Spellbound, la que menos reune los condicionantes del estilo personal que el gran maestro supo trasladar al celuloide. Surge de nuevo, en los preparativos y durante el rodaje, la larga y eterna sombra de las desavenencias entre productor (Selznick)y director (Hitchcock). El primero de ellos más frío y calculador. El londinense, más atraído por el arte y la creatividad. Cuentan que aunque coincidieron en la elección de la actriz protagonista, Ingrid Bergman; la sueca no estuvo del todo convencida en aceptar el papel. Tuvo que ser Selznick quién la convenciera tras largas conversaciones. De hecho, la Bergman no parecía entusiasmada de tener como partenaire a Peck. Además Hitchcock entusiasta de la obra de los españoles Buñuel y Dalí, quiso contar con el genial pintor para una historia rebozada de psicoanálisis y psicología pura. Huella de esa colaboración es la célebre escena del sueño, uno de los puntos más apreciables de Spellbound, y que aunque fue construida para que tuviera mayor duración, finalmente fue recortada por Selznick, que la consideraba demasiado arriesgada.
Spellbound juega con la figura del falso culpable, explorando una vez más-algo habitual en el cine de Hitchcock-la influencia que la huella de las experiencias del pasado tiene en la mente humana, sugiriendo temores ocultos y radiografiando la debilidad innata del hombre.
La historia nos presenta a la psiquiatra Constance Petersen,(Ingrid Bergman), una joven profesional bella y comprometida con su trabajo, que se enamora del nuevo director del centro donde ejerce sus funciones. El recién llegado (Gregory Peck) responde a las credenciales de Anthony Edwardes, aunque el desarrollo de la trama nos sorprenderá con el descubrimiento de que, en realidad, se trata de otra persona, John Ballantine. A partir de ese instante, la pareja tratará de resolver el enigma que se les plantea : por un lado desentrañar de qué modo involuntario Ballantine ha llegado a suplantar la personalidad de Edwardes, y por otra parte descubrir quién ha asesinado al auténtico doctor, nuevo director del centro psiquiátrico. Todas las pistas conducen a Ballantine, aunque la celestial doctora Petersen mantiene firme la idea de su inocencia.
Interesante aunque breve la aparición de Rhonda Fleming, caracterizada como Mary Carmichael, una enferma mental con paranoias afectivo sexuales.
Miklos Rozsa, compositor húngaro, obtuvo el Oscar de Hollywood a la mejor banda sonora en la edición de 1946. Ese mismo año, el Círculo de críticos cinematográficos de Nueva York concedió a Ingrid Bergman un premio por sus interpretaciones de Constance Petersen (Spellbound) y la monja Mary Benedict (The Bells of St.Mary´s-Leo McCarey,1945). Patéticas las escenas de esquí, la mano que dirige el arma hacia la doctora Petersen y el vaso de blanca leche en manos de Ballantine.
Para algunos, Spellbound defrauda. Personalmente considero que su intento de tratado práctico de psicoanálisis diluye el auténtico sentido de la película, que perece en la indefinición. Peck resulta demasiado débil al lado de una apabullante Ingrid Bergman, que domina la cámara de principio a fin.
Insuficiente.

SPELLBOUND (1945). Dirección : Alfred Hitchcock. Guión : Ben Hetch, basado en una novela de John Palmer y Hilary St.George Sanders, bajo la adaptación de Angus MacPhail. Música : Miklos Rozsa. Fotografía : George Barnes. Producción : David O.Selznick. Dirección artística : James Basevi. Departamento artístico : Salvador Dalí (escena del sueño) y Emile Kuri (interiores). Intérpretes : Ingrid Bergman, Gregory Peck, Leo G.Carroll, Rhonda Fleming, Michael Chekhov, John Emery y Norman Lloyd. 111´Blanco y Negro. EE.UU. Vanguard Films-Selznick International Pictures.
Fotografía : Constance Petersen,(Ingrid Bergman) más que amante, una madre para el descarriado Ballantine (Gregory Peck).

martes, 26 de mayo de 2009

THE PARADINE CASE.


Es probable que The Paradine Case sea la más infravalorada de las películas que Hitchcock rodó en su etapa estadounidense. De hecho casi nadie habla de ella, cuando menciona al genial director. Lo cierto es que los previos del rodaje tuvieron bastantes complicaciones, sobre todo debido a los diferentes criterios que manejaron el productor David O.Selznick y el propio realizador inglés. Primero mantuvieron una polémica en torno al actor principal. El productor impuso a Gregory Peck, pese a que Hitchcock prefería a Laurence Olivier. Después mantuvieron las diferencias al elegir a la actriz. Greta Garbo rechazó el papel, y el director propuso a Ginger Rogers, pero Selznick, que siempre presumió de caza talentos, fijó sus ojos en la cantera europea, (en dónde había pescado años antes a Vivien Leigh para el rol de Escarlata O´Hara) y más concretamente en una joven italiana de la región de Istria (hoy en día perteneciente a Croacia) dotada de unos bellos ojos y una profunda mirada. Alida Valli, (que en los créditos del film aparece cómo "Valli" a secas, siguiendo los cánones que había marcado la Garbo al figurar siempre con su apellido artístico), que además de actriz era aristócrata; aceptó el papel y Hitchcock terminó claudicando.
Puede que The Paradine Case tenga la pega de tener abundancia de diálogos, circunstancia esta que a ratos haga perder intensidad a la trama. Es probable que no sea el prototipo exacto del cine habitual de Hitchcock. No obstante contiene uno de los mejores juicios de la historia del cine y ofrece un más que aceptable trabajo de interpretación por parte de sus actores principales y secundarios.
Anthony Keane (esforzado trabajo de Gregory Peck), un exitoso abogado de la city londinense es contratado para llevar la defensa de una enigmática viuda, Maddalena Anna Paradine (Alida Valli), acusada de envenenar a su difunto esposo, un militar retirado e invidente, que le dobla en edad. La acusada tiene la virtud de atraer a los hombres, y el abogado, aunque casado; no será una excepción. Gay, (emotiva Ann Todd), la esposa del abogado, percibe por instinto el cambio sentimental de su marido, y lejos de reprimirlo se mantendrá al acecho, apoyándole, mientras dura el proceso. Cuando Keane comienza a investigar, preparando la defensa; tropezará con una pieza que no esperaba, la del secretario del Coronel Paradine, André Latour (excelente Louis Jourdan); que parece esconder la solución al enigma planteado.
Son destacables las interpretaciones de dos grandes de la escena, Charles Coburn (que esculpe al veterano letrado Sir Simon Flaquer, consejero de Keane) y Charles Laughton (genial en su representación pícara y firme del juez Lord Thomas Horfield).
El rostro en primer plano de Alida Valli sirve de faro a la trama, marcando desde sus eternas miradas al infinito una sensación de culpa que se clava como dardo percutor en la retina del espectador.
The Paradine Case mantiene la tensión gracias en parte a las escenas del juicio, narradas sin titubeos, con un ritmo intenso y un impecable estilo, muy propio de Hitchcock. Alma Reville, esposa de Hitchcock, tuvo parte de responsabilidad en ello, gracias a su colaboración en la adaptación del libreto.
Por último destacar la nominación de Ethel Barrymore (Lady Sophie Horfield, esposa del juez) para el Oscar de Hollywood de 1948 a la mejor actriz secundaria, aunque finalmente fuera la actriz Celeste Holm la premiada.
Una buena historia, bien narrada, convincente y a mi juicio infravalorada por crítica y público.

THE PARADINE CASE (1947). Director : Alfred Hitchcock. Producción : David O.Selznick.
Música : Paul Dessau y Franz Waxman. Fotografía : Lee Garmes. Guión : Ben Hetch y David O. Selznick, basado en una novela de Robert Hichens, según una adaptación de Alma Reville y James Bridie. Vestuario : Travis Banton. Decorados : Emile Kuri y Joseph B.Platt. Intérpretes : Gregory Peck, Ann Todd, Charles Laughton, Charles Coburn, Ethel Barrymore, Louis Jourdan, Alida Valli, Leo G.Carroll, Joan Tetzel, Isobel Elsom y Patrick Aherne. 125´Blanco y Negro. EE.UU. Vanguard Films.
Fotografía : Miss Paradine, detenida. Las miradas al infinito de Alida Valli encierran el sentimiento de culpabilidad de la acusada, en The Paradine Case.

jueves, 14 de mayo de 2009

THE BIG COUNTRY.


El escritor sueco Donald Hamilton fue el padre de la idea original en forma de novela, que los guionistas James R.Webb, Sy Bartlett y Robert Wilder llevaron al cine con la firme dirección de William Wyler, director estadounidense, aunque alsaciano de nacimiento y europeo de formación. The Big Country traza con un genial poder narrativo la historia de un ciudadano del Este de los Estados Unidos, que abandona su Baltimore natal para acudir al encuentro de su amada, una adinerada joven del Oeste, con el atractivo fin de contraer matrimonio. James McKay (Gregory Peck en uno de los mejores trabajos de su carrera de actor), que durante años se ha ganado la vida ejerciendo de capitán de la marina, se enfrenta nada más bajar de la diligencia, con las diferencias que existen entre ambos márgenes geográficos de los Estados Unidos. Además se ve inmerso en una guerra enconada entre familias rivales, que pugnan por el agua de un río que atraviesa la finca de la maestra del pueblo, Julie Maragon (estupenda Jean Simmons). La prometida de McKay, Patricia Terrill (bella y sugestiva Carroll Baker), observa pronto ciertas desavenencias entre su familia y el que está llamado a ser su marido, debido a los dudosos y nada agresivos modelos de conducta que este presenta ante la familia rival, los Hannassey. Mckay, hombre de irreprochable educación y firmes valores, omite cualquier respuesta violenta a las provocaciones, lo que en el Oeste es un sinónimo de cobardía. El dandy, termino que acuñan los Hannassey para referirse al recién llegado, prefiere resolver sus litigios mundanos sin la presencia de testigos. Wyler lo plasma en dos ocasiones : cuando monta a Trueno, el caballo rebelde, con la única ayuda de Ramón (Alfonso Bedoya), y después, en la pelea que sostiene con el capataz al amanecer.
El director incide en este aspecto de un modo reiterativo, buscando plasmar con fuerza la controversia entre Este y Oeste, deslizando al capitán de la marina en un mundo donde la rudeza es norma de vida. Wyler dibuja un Oeste bárbaro, en donde sólo hay espacio para la violencia como modo de solucionar litigios. El capataz de los Terrill, Steve Leech, (Charlton Heston) se enorgullece de cumplir con este requisito. Leech además profesa un poco disimulado afecto hacia Patricia, y ve en el forastero a un indecoroso rival.
Por otro lado Wyler escenifica la cruel competencia entre dos familias, encabezadas por dos patriarcas tozudos y poco razonables, Rufus Hannassey (soberbio despliegue interpretativo de Burl Ives) y Henry Terrill (Charles Bickford).
La sugerente banda sonora creada por Jerome Moross, está considerada como una de las piezas más representativas del western, conjugando acción y romanticismo, y realzando aún más la potencia narrativa de la película.
La secuencia final en el desfiladero blanco que conduce a la casa de madera, residencia de los Hannassey, encierra más allá del duelo final entre patriarcas iracundos, el símbolo existencial eterno que obliga a los ancianos a dejar su puesto de mando en manos de nuevas generaciones, facilitando la sucesión del poder familiar. El guión opta por la muerte de ambos cómo sacrificio propicio para lograr la solución.
The Big Country es un western aleccionador, que lejos de suponer una simple refriega, transmite una colección de principios humanos. El matrimonio cómo vínculo exento de preconcebidos intereses, el recurso de la palabra frente al de la violencia, la amistad y la caballerosidad, el honor incólume de quién resuelve las afrentas sin ostentación pública, la buena educación cómo libro de cabecera. No hay duda que es una obra maestra, no ya cómo sublime western, sino cómo pinacoteca de diversas personalidades.

THE BIG COUNTRY (1958). Dirección : William Wyler. Guión : Sy Bartlett, James R.Webb y Robert Wilder, basado en una novela de Donald Hamilton adaptada para el libreto por Jessamyn West y Robert Wyler. Fotografía : Franz Planer. Música : Jerome Moross. Montaje : Robert Belcher y John Faure. Producción : William Wyler y Gregory Peck.
Intérpretes : Gregory Peck, Jean Simmons, Burl Ives, Charlton Heston, Carroll Baker, Charles Bickford, Alfonso Bedoya, Chuck Connors y Buff Brady. 165´Color. EE.UU. Worldwide Productions-Anthony Productions.
Fotografía : Gregory Peck (James McKay), de los McKay de Baltimore de toda la vida, se encara con los Hannassey delante de su bella prometida, interpretada por Carroll Baker.