Páginas vistas en el último mes

viernes, 29 de mayo de 2009

TRAILER FANTOMAS (1964).



Contenido del clip : Tráiler de la película Fantomas (André Hunebelle,1964).

FANTOMAS.


Cuando surge el nombre de Fantomas, muchos que merendamos en nuestra tierna infancia sabrosos bocadillos de chorizo a la sombra del villano, nos acordamos de las disparatadas muecas del cómico francés de orígen español Louis De Funes. Sin embargo, detrás de Fantomas se esconde una esencia literaria nada despreciable. Marcel Allain y Pierre Souvestre son los autores de una colección de novelas policíacas, que engendraron al siniestro personaje, un sociópata sin rostro conocido dotado de mil y un disfraces diferentes, bajo los que comete sus fechorías.
La personalidad literaria de Fantomas es contemporánea a la de Arsenio Lupin, creada esta por el escritor galo Maurice Leblanc.
La primera película de la serie fue realizada por André Hunebelle y supone un motivo de divertimento, que a duras penas ha soportado el paso de los años. Es apreciable en intenciones, incluso busca seguir la senda de la historia literaria, cómo cuando el villano (Jean Marais) relata al periodista Fandor (también Marais) cómo conoció a la malvada Lady Beltham (sicalíptica aunque muda Marie Helene Arnaud), y cómo tuvo que librarse del marido de esta. Sin embargo es probable que el excesivo toque comediante le reste verosimilitud. La historia se sigue con simpatía, y Mylene Demongeot, bella actriz francesa nacida en Niza, aporta un toque de inocente picardía dibujando el personaje de Helene, la fotógrafo de prensa novia de Fandor.
Por lo demás Fantomas es una obra menor, narrada desde una intención marcada por la caricatura, con una brillante persecución final que parece interminable, y en la que Hunebelle parece manejar la cámara con exceso de excitación.
Delirante Louis De Funes (Juve), sobre todo en las escenas del retrato robot y cuando su ayudante Bertrand (Jacques Dynam) parece mudo por culpa de los tapones que el comisario tiene puestos en los oídos para poder conciliar el sueño.
Inocente y algo rechinante, merece el culto justo por haber servido de ocioso entretenimiento a varias generaciones de mozalbetes.

FANTOMAS (1964). Dirección : André Hunebelle. Guión : Pierre Foucaud y Jean Halain, basado en las novelas de Marcel Allain y Pierre Souvestre. Música : Michel Magne. Fotografía : Marcel Grignon. Montaje : Jean Feyte. Producción : Cyril Grize. Intérpretes : Jean Marais, Mylene Demongeot, Louis De Funes, Jacques Dynam, Robert Dalban y Marie Helene Arnaud. 105´Color. Francia-Italia. PAC-PCM Film-Gaumont.
Fotografía : El intrépido periodista Fandor (Jean Marais) y la fotógrafo de prensa Helene (Mylene Demongeot), una pareja almibarada.

jueves, 28 de mayo de 2009

THE WITCHES.


The Witches es una película que merece ser rescatada del olvido. De hecho casi todas las producciones de la Hammer lo merecen. Son historias de otro tiempo, narradas con estilo y dotadas de una alta cota de personalidad. El director londinense Cyril Frankel, que por cierto fue nominado al Gran Premio del Festival de Cannes de 1954 por Man of Africa; dirigió The Witches con gran soltura, un estilo personal y falta absoluta de complejos.
El nivel de suspense que recrea Frankel recuerda por momentos al mejor cine de Hitchcock, sobre todo por el uso de primeros planos con Joan Fontaine, la tensión narrativa desplegada, la escena de las ovejas derribando a la protagonista junto al río, el instante en el que Gwen Mayfield (Fontaine) despierta y cree ver un muñeco africano donde sólo hay un plumero de limpieza, ó la sospecha incierta aunque justificada en la cabeza del espectador de principio a fin.
Para Joan Fontaine, ya cincuentona; The Witches, supuso el último trabajo de su carrera para la gran pantalla. No obstante la actriz sigue demostrando una vibrante elegancia, que repercute en la calidad de la película.
No tiene desperdicio la escena final con el peculiar aquelarre, nada remilgado para la época y en el que una circunspecta Kay Walsh ejerce de sacerdotisa. Para su rodaje se contó con un coreógrafo, circunstancia esta que se agradece, a la vista de los movimientos acompasados de los actores y el variopinto ejercicio físico que realizan.
Frankel cuida los detalles, nos sumerge en una historia con intriga y toca de refilón aspectos tan sugerentes para el género fantástico, como el vudú, la brujería, los sacrificios humanos, las máscaras, las dagas rituales y los gatos negros. En resumen, un producto de apreciable calidad, que merece más respeto y detenimiento del que, a buen seguro se le ha otorgado.
Aunque no sea una obra maestra del género, no cabe duda de que tiene toques de indudable genialidad.

THE WITCHES (1966). Dirección : Cyril Frankel. Guión : Nigel Kneale, basado en la novela The Devil´s Own, de Norah Lofts. Fotografía : Arthur Grant. Música : Richard Rodney Bennett. Montaje : Chris Barnes y James Needs. Dirección artística : Don Mingaye. Coreografía : Denys Palmer. Intérpretes : Joan Fontaine, Kay Walsh, Alec McCowen, Ingrid Brett, Ann Bell, John Collin, Michele Dotrice y Gwen Ffrangcon Davies. 90´Color. UK. Hammer Film Productions.
Fotografía : Los hermanos Bax (Kay Walsh y Alec McCowen) encierran un secreto y sus gestos les delatan.

ESCENAS INOLVIDABLES : HONEY RYDER SALIENDO DEL AGUA ANTE LA ATENTA MIRADA DE JAMES BOND (Dr.No,Terence Young-1962).



Contenido del clip : la escultural Ursula Andress (Honey Ryder) sale del mar, mientras Sean Connery (James Bond) la observa agazapado entre los matorrales de la playa. Un icono sensual e inmortal de la saga 007 y de la historia del cine. (Dr.No,Terence Young-1962).

ATOMIK CIRCUS-LE RETOUR DE JAMES BATAILLE.


El cine francés lleva años de decadencia, lejos de las grandes obras que le dieron merecida fama. Llamar película a Atomik Circus sería por mi parte una falta de respeto a grandes realizadores galos de la talla de Jean Renoir, Claude Chabrol, Alain Resnais ó Louis Malle. Ellos y otros como ellos, sí ruedan y rodaron películas. Atomik Circus resulta ser un cuento tan ridículo, que cuando termina su proyección, el espectador se pregunta si le han tomado el pelo. Estética de cómic en la que no faltan las vísceras (las que devora un perro postizo al que su dueño maltrata apretándole una ampolla de pus, a fin de que aulle simulando ser un tenor canino), la música rock (el personaje que recrea Vanessa Paradis, Concia; es una bella aunque mediocre cantante tan sexy como impersonal), los monstruos voladores chupadores de hemoglobina, el héroe lerdo y el malo pintoresco (Jason Flemyng en el papel de James Bataille, y Benoit Poelvoorde que dibuja al sinverguenza urbanita desubicado en el campo, Allan Chiasse), el jefe tribal de la aldea (Jean Pierre Marielle en el rol de Bosco), los policías corruptos y vagos y, en fin; la sensación de estar ante un negligente producto de serie B contemporáneo.
Lo malo de Atomik Circus es todo el conjunto. El equipo es una piña a la hora de trazar un esperpento cinematográfico, cuyos chistes no tienen gracia y cuya emotividad brilla por su ausencia. Da la sensación de que el rodaje de Atomik Circus se hizo a golpe de cadera, sin mimo y utilizando más las visceras que la cabeza.
Ni siquiera la atractiva paleta dental delantera de la Paradis sirve de luz en este desencajado producto, cuyo argumento no pude entender.
Visión no recomendable, ni aunque se esté perdidamente aburrido.

ATOMIK CIRCUS-LE RETOUR DE JAMES BATAILLE (2004). Dirección : Didier y Thierry Poiraud. Guión : Didier y Thierry Poiraud, Vincent Tavier, Marie Garrel Weiss y Jean Phillippe Dugand. Musica : The Little Rabbits. Fotografía : Philippe Le Sourd. Montaje : Mario Battistel. Dirección artística : Yann Megard. Intérpretes : Vanessa Paradis, Jason Flemyng, Benoit Poelvoorde, Jean Pierre Marielle, Venantino Venantini, Vincent Tavier, Mar Sodupe y Daniel Cohen. 92´Color. Francia-Alemania-UK. MMC Independent-Entropie Films-TF1-Invicta Filmworks.
Fotografía : Concia (Paradis) y Chiasse (Poelvoorde) una pareja de caricatura en una historia anfibológica.

miércoles, 27 de mayo de 2009

GIRL WITH A PEARL EARRING.


Johannes Vermeer fue un pintor holandés del barroco, autor de varios cuadros con escenas domésticas, cuya acción se situaba junto a un ventanal de su estudio, magnificando la luz exterior filtrada a través del cristal la silueta humana centro del cuadro. Uno de ellos, tal vez el más famoso, es Girl With a Pearl Earring, también conocido como "Mona Lisa of the North", expuesto actualmente en la galería Mautirshuis en la ciudad holandesa de The Hague. La pintura muestra el rostro ligeramente ladeado de una joven cuyo cabello rubio aparece cubierto por un turbante, y de cuya oreja derecha cuelga un pendiente de perla, que sirve de punto focal de luz. La escritora norteamericana Tracy Chevalier publicó en 1999 una novela de historia, con ingredientes de ficción, recreando la imaginaria relación entre Vermeer y la modelo del cuadro. De esa novela surgió la base argumental para que el realizador británico Peter Webber rodará una película homónima, con Scarlett Johansson y Colin Firth como protagonistas.
El resultado puede calificarse de pequeña obra de arte, teniendo en cuenta la originalidad de la propuesta y el gran trabajo de ambientación que recrea la película. Webber utiliza un lenguaje cinematográfico sublime, trazando la historia sin cortapisas y revelando una impronta de gran director. Scarlett Johansson representa a Griet, una joven holandesa, hija de un ceramista invidente; que se coloca como criada en casa del célebre pintor y que poco a poco, y debido a su innata sensibilidad artística, se irá ganando la confianza de Vermeer (Colin Firth). Cuando el pintor le pide, primero, que colabore con él en las mezclas de minerales con el fin de obtener gamas variadas de color, y después; y por solicitud del todopoderoso a la par que vicioso Pieter Van Ruijven (Tom Wilkinson), que le sirva de modelo para un nuevo cuadro; los celos de la esposa de Vermeer, Catharina (Essie Davis) y de la hija mayor de ambos, Cornelia (Alakina Mann), provocarán una situación de tensión que lejos de debilitar la relación establecida entre artista y modelo, acabará reforzándola.
La fotografía del lisboeta Eduardo Serra, premiada en el Festival de cine de San Sebastián y galardonada por varias asociaciones de críticos, fue nominada al Oscar de Hollywood en 2004, aunque el premio final fue para el australiano Russell Boyd por Master and Commander.
Son numerosos los instantes a lo largo del film, en los que Webber nos endulza con simbología, cómo cuando Vermeer agujerea los lóbulos de Griet, saliendo sangre de la herida; clara mención oculta a la virginidad de la joven, que terminará perdiendo en brazos de su amigo, el ayudante de carnicero Pieter (Cillian Murphy). Webber, en fin; crea una magia especial en la relación pasional aunque desde la distancia entre los dos protagonistas, que adquiere su máxima intensidad en roces y gestos.
Magnífica dirección de actores, ensalzada, además de por los ya mencionados actores; con la presencia de la actriz inglesa Judy Parfitt, que incorpora con sobresaliente a la estirada y algo avinagrada Maria Thins, suegra del pintor e icono genial del absolutismo matriarcal de otros tiempos ya pasados.
Desde la perla, sobre el lienzo; surge un manantial de lenguaje cinematográfico de gran categoría que nadie debiera perderse.
Fue rodada en Amsterdam y Delft (Holanda), Luxemburgo y Damme (Bélgica).
Sensitiva, sensacional y muy sensual. Todo ello, sin mostrar un sólo desnudo. Doble mérito.

GIRL WITH A PEARL EARRING (2003). Dirección : Peter Webber. Guión : Olivia Hetreed, basado en una novela de Tracy Chevalier. Fotografía : Eduardo Serra. Música : Alexandre Desplat. Vestuario : Dien Van Straalen. Decorados : Cecile Heideman. Dirección artística : Christina Schaffer. Montaje : Kate Evans. Producción : Anand Tucker y Andy Paterson. Intérpretes : Scarlett Johansson, Colin Firth, Tom Wilkinson, Judy Parfitt, Cillian Murphy, Essie Davis, Joanna Scanlan, Alakina Mann y Gabrielle Reidy. 100´Color. UK-Luxemburgo. Archer Street Productions-Delux Productions-Film Fund Luxembourg-Pathé Pictures International-UK Film Council-Wild Bear Films.
Fotografía : Griet (Johansson) y sus mentales esbozos de artista en ciernes.

SPELLBOUND.


De todas las películas que realizó Alfred Hitchcock es, sin lugar a dudas; Spellbound, la que menos reune los condicionantes del estilo personal que el gran maestro supo trasladar al celuloide. Surge de nuevo, en los preparativos y durante el rodaje, la larga y eterna sombra de las desavenencias entre productor (Selznick)y director (Hitchcock). El primero de ellos más frío y calculador. El londinense, más atraído por el arte y la creatividad. Cuentan que aunque coincidieron en la elección de la actriz protagonista, Ingrid Bergman; la sueca no estuvo del todo convencida en aceptar el papel. Tuvo que ser Selznick quién la convenciera tras largas conversaciones. De hecho, la Bergman no parecía entusiasmada de tener como partenaire a Peck. Además Hitchcock entusiasta de la obra de los españoles Buñuel y Dalí, quiso contar con el genial pintor para una historia rebozada de psicoanálisis y psicología pura. Huella de esa colaboración es la célebre escena del sueño, uno de los puntos más apreciables de Spellbound, y que aunque fue construida para que tuviera mayor duración, finalmente fue recortada por Selznick, que la consideraba demasiado arriesgada.
Spellbound juega con la figura del falso culpable, explorando una vez más-algo habitual en el cine de Hitchcock-la influencia que la huella de las experiencias del pasado tiene en la mente humana, sugiriendo temores ocultos y radiografiando la debilidad innata del hombre.
La historia nos presenta a la psiquiatra Constance Petersen,(Ingrid Bergman), una joven profesional bella y comprometida con su trabajo, que se enamora del nuevo director del centro donde ejerce sus funciones. El recién llegado (Gregory Peck) responde a las credenciales de Anthony Edwardes, aunque el desarrollo de la trama nos sorprenderá con el descubrimiento de que, en realidad, se trata de otra persona, John Ballantine. A partir de ese instante, la pareja tratará de resolver el enigma que se les plantea : por un lado desentrañar de qué modo involuntario Ballantine ha llegado a suplantar la personalidad de Edwardes, y por otra parte descubrir quién ha asesinado al auténtico doctor, nuevo director del centro psiquiátrico. Todas las pistas conducen a Ballantine, aunque la celestial doctora Petersen mantiene firme la idea de su inocencia.
Interesante aunque breve la aparición de Rhonda Fleming, caracterizada como Mary Carmichael, una enferma mental con paranoias afectivo sexuales.
Miklos Rozsa, compositor húngaro, obtuvo el Oscar de Hollywood a la mejor banda sonora en la edición de 1946. Ese mismo año, el Círculo de críticos cinematográficos de Nueva York concedió a Ingrid Bergman un premio por sus interpretaciones de Constance Petersen (Spellbound) y la monja Mary Benedict (The Bells of St.Mary´s-Leo McCarey,1945). Patéticas las escenas de esquí, la mano que dirige el arma hacia la doctora Petersen y el vaso de blanca leche en manos de Ballantine.
Para algunos, Spellbound defrauda. Personalmente considero que su intento de tratado práctico de psicoanálisis diluye el auténtico sentido de la película, que perece en la indefinición. Peck resulta demasiado débil al lado de una apabullante Ingrid Bergman, que domina la cámara de principio a fin.
Insuficiente.

SPELLBOUND (1945). Dirección : Alfred Hitchcock. Guión : Ben Hetch, basado en una novela de John Palmer y Hilary St.George Sanders, bajo la adaptación de Angus MacPhail. Música : Miklos Rozsa. Fotografía : George Barnes. Producción : David O.Selznick. Dirección artística : James Basevi. Departamento artístico : Salvador Dalí (escena del sueño) y Emile Kuri (interiores). Intérpretes : Ingrid Bergman, Gregory Peck, Leo G.Carroll, Rhonda Fleming, Michael Chekhov, John Emery y Norman Lloyd. 111´Blanco y Negro. EE.UU. Vanguard Films-Selznick International Pictures.
Fotografía : Constance Petersen,(Ingrid Bergman) más que amante, una madre para el descarriado Ballantine (Gregory Peck).

FOTOS DE RODAJE : MY FAIR LADY (1964).



Fotografía : Audrey Hepburn y George Cukor, actriz protagonista y director, se toman un descanso para cambiar impresiones, durante el rodaje de My Fair Lady (Burbank,California 1963). La película fue premiada con ocho estatuillas en la gala de los Oscar de Hollywood de 1965.

martes, 26 de mayo de 2009

THE PARADINE CASE.


Es probable que The Paradine Case sea la más infravalorada de las películas que Hitchcock rodó en su etapa estadounidense. De hecho casi nadie habla de ella, cuando menciona al genial director. Lo cierto es que los previos del rodaje tuvieron bastantes complicaciones, sobre todo debido a los diferentes criterios que manejaron el productor David O.Selznick y el propio realizador inglés. Primero mantuvieron una polémica en torno al actor principal. El productor impuso a Gregory Peck, pese a que Hitchcock prefería a Laurence Olivier. Después mantuvieron las diferencias al elegir a la actriz. Greta Garbo rechazó el papel, y el director propuso a Ginger Rogers, pero Selznick, que siempre presumió de caza talentos, fijó sus ojos en la cantera europea, (en dónde había pescado años antes a Vivien Leigh para el rol de Escarlata O´Hara) y más concretamente en una joven italiana de la región de Istria (hoy en día perteneciente a Croacia) dotada de unos bellos ojos y una profunda mirada. Alida Valli, (que en los créditos del film aparece cómo "Valli" a secas, siguiendo los cánones que había marcado la Garbo al figurar siempre con su apellido artístico), que además de actriz era aristócrata; aceptó el papel y Hitchcock terminó claudicando.
Puede que The Paradine Case tenga la pega de tener abundancia de diálogos, circunstancia esta que a ratos haga perder intensidad a la trama. Es probable que no sea el prototipo exacto del cine habitual de Hitchcock. No obstante contiene uno de los mejores juicios de la historia del cine y ofrece un más que aceptable trabajo de interpretación por parte de sus actores principales y secundarios.
Anthony Keane (esforzado trabajo de Gregory Peck), un exitoso abogado de la city londinense es contratado para llevar la defensa de una enigmática viuda, Maddalena Anna Paradine (Alida Valli), acusada de envenenar a su difunto esposo, un militar retirado e invidente, que le dobla en edad. La acusada tiene la virtud de atraer a los hombres, y el abogado, aunque casado; no será una excepción. Gay, (emotiva Ann Todd), la esposa del abogado, percibe por instinto el cambio sentimental de su marido, y lejos de reprimirlo se mantendrá al acecho, apoyándole, mientras dura el proceso. Cuando Keane comienza a investigar, preparando la defensa; tropezará con una pieza que no esperaba, la del secretario del Coronel Paradine, André Latour (excelente Louis Jourdan); que parece esconder la solución al enigma planteado.
Son destacables las interpretaciones de dos grandes de la escena, Charles Coburn (que esculpe al veterano letrado Sir Simon Flaquer, consejero de Keane) y Charles Laughton (genial en su representación pícara y firme del juez Lord Thomas Horfield).
El rostro en primer plano de Alida Valli sirve de faro a la trama, marcando desde sus eternas miradas al infinito una sensación de culpa que se clava como dardo percutor en la retina del espectador.
The Paradine Case mantiene la tensión gracias en parte a las escenas del juicio, narradas sin titubeos, con un ritmo intenso y un impecable estilo, muy propio de Hitchcock. Alma Reville, esposa de Hitchcock, tuvo parte de responsabilidad en ello, gracias a su colaboración en la adaptación del libreto.
Por último destacar la nominación de Ethel Barrymore (Lady Sophie Horfield, esposa del juez) para el Oscar de Hollywood de 1948 a la mejor actriz secundaria, aunque finalmente fuera la actriz Celeste Holm la premiada.
Una buena historia, bien narrada, convincente y a mi juicio infravalorada por crítica y público.

THE PARADINE CASE (1947). Director : Alfred Hitchcock. Producción : David O.Selznick.
Música : Paul Dessau y Franz Waxman. Fotografía : Lee Garmes. Guión : Ben Hetch y David O. Selznick, basado en una novela de Robert Hichens, según una adaptación de Alma Reville y James Bridie. Vestuario : Travis Banton. Decorados : Emile Kuri y Joseph B.Platt. Intérpretes : Gregory Peck, Ann Todd, Charles Laughton, Charles Coburn, Ethel Barrymore, Louis Jourdan, Alida Valli, Leo G.Carroll, Joan Tetzel, Isobel Elsom y Patrick Aherne. 125´Blanco y Negro. EE.UU. Vanguard Films.
Fotografía : Miss Paradine, detenida. Las miradas al infinito de Alida Valli encierran el sentimiento de culpabilidad de la acusada, en The Paradine Case.

CHANGELING (Clint Eastwood-2008): opiniones de Jolie y Eastwood.



Contenido del clip : Opiniones de Angelina Jolie, protagonista principal, y Clint Eastwood, director; sobre la película "Changeling" durante la premier del film en Nueva York. Se intercalan algunas escenas de la obra.

CHANGELING.


Clint Eastwood se ha convertido en los últimos años en uno de los más diestros "cuentacuentos" de la historia de Hollywood. Su cine, de estructura narrativa muy literaria, es un ejemplo a seguir para las nuevas generaciones de cineastas, en una época en la que el cine se tambalea, no tanto por las descargas de internet (cómo pretenden algunos estómagos agradecidos), cómo por la falta evidente de ideas a la hora de escribir guiones y plasmarlos luego en fotogramas. Las historias que nos traslada Eastwood podrán entusiasmar más ó menos por el tema tratado, pero lo único cierto es que perserveran en el buen gusto a medida que son editadas, una tras otra. Changeling es una película basada en hechos reales. Los asesinatos del Gallinero de Wineville, que se remontan a la década de los años veinte, en el corazón profundo de California, cerca de la ciudad de Los Angeles; son el referente central que el director de San Francisco utiliza para sobrecogernos y emocionarnos.
La película tiene dos partes diferenciadas : primero, el drama de una madre sin marido, que tras dejar a su hijo solo en casa, acude a cubrir un turno a su lugar de trabajo, sin saber que en su ausencia el niño desaparecerá cómo por arte de magia. Segundo, la aparición del niño, que resulta no ser el hijo desaparecido, pese a los intentos de la policía por convencer a la madre de lo contrario, en una época de zozobra en la credibilidad de los encargados de la seguridad pública.
Angelina Jolie se muestra cómo actriz auténtica, alejada de los primeros roles de su carrera, dando cuenta de un sólido esfuerzo dramático que le consolida cómo artista de primera fila. Su papel de Christine Collins, madre angustiada primero, madre coraje después; le valió la nominación para los Oscar de 2009 en la categoría de actriz principal.
Son destacables también la caracterizaciones de Michael Kelly, John Malkovich y Jason Butler Harner que interpretan respectivamente al Detective Lester Ybarra, policía que "tira del hilo" de la trama; al Reverendo presbiteriano Briegleb, guía de la atormentada madre en la búsqueda del hijo desaparecido y ayudante desinteresado, y al psicópata Gordon Northcott, autor de los raptos y posteriores crímenes.
Changeling es además de un drama bien moldeado, una crítica feroz a los poderes públicos en la Norteamérica de los años veinte. Desde la policia, con altas esferas más preocupadas de mantenerse en el poder que en luchar contra la delincuencia, hasta los centros psiquiátricos en donde médicos corruptos maltratan a los enfermos, muchos de estos apartados de la sociedad sin motivo, cómo sucede con Christine Collins.
Dura pero bien descrita la escena de la ejecución de Northcott. Lograda reconstrucción del ambiente de la época y excelente trabajo de vestuario. Extensa en duración, aunque fácil de seguir gracias al ágil estilo Eastwood.
Un buen retrato, bien estructurado y narrado, con la carga adicional de una Angelina Jolie consagrada como actriz dramática. Apropiada banda sonora, a cargo del propio Eastwood.Optima.

CHANGELING (2008). Director : Clint Eastwood. Guión : J.Michael Straczynski. Música : Clint Eastwood. Fotografía : Tom Stern. Montaje : Gary Roach y Joel Cox. Vestuario : Deborah Hopper. Decorados : Gary Fettis. Producción : Brian Grazer, Clint Eastwood, Ron Howard y Robert Lorenz. Intérpretes : Angelina Jolie, John Malkovich, Michael Kelly, Gattlin Griffith, Colm Feore, Jeffrey Donovan, Riki Lindhome y Jason Butler Harner. 141´Color. EE.UU. Imagine Entertainment-Malpaso Productions-Relativity Media.
Fotografía : Reencuentro entre madre e hijo en la estación de tren. Una madre siempre conoce a sus hijos ó no hay sentimiento más intenso que el amor de madre.
Christine Collins (Angelina Jolie) demuestra todo su potencial escénico en Changeling.

lunes, 25 de mayo de 2009

1408.


La fructífera imaginación de Stephen King da de sí para crear guiones cinematográficos en base a su amplia colección de novelas y relatos cortos, casi siempre en películas encorsetadas en un patrón muy definido, que abunda en aspectos del género fantástico y en las obsesiones humanas.
1408 no es una excepción. Dirigida por el sueco Mikael Hafstrom, la historia nos presenta a Mike Enslin (John Cusack), un escritor de temas paranormales, infiel con el prójimo, que no cree en los fantasmas y que deambula por la vida sin criterio desde que su hija falleció de un modo prematuro por culpa del cáncer. Incluso aquella muerte repentina le lleva a abandonar a su esposa, Lily (Mary McCormack), y a dejar de lado una prometedora carrera de escritor para embarcarse en un dispendio literario de presunto cazador de fantasmas célebres. La vida de Enslin es una farsa, y en plena desfachatez, recibe el encargo de pasar una noche en la habitación 1408 del Hotel Dolphin de Nueva York, uno de los más antiguos de la ciudad de los rascacielos, localizado en Lexington Avenue, y que existe realmente,(vaya publicidad para el establecimiento!). En esa habitación algo provoca el suicidio ó las autoagresiones de sus ocupantes ocasionales, a lo largo de los años. Cómo anuncia el gerente del hotel cuando recibe al escritor en su despacho "no es un problema de fantasmas, sino de fuerzas maléficas". Pese a los intentos del encargado, Gerald Olin (Samuel L.Jackson), de convencer a Enslin para que se olvide del lugar, el cazador de fantasmas, pertinaz e incrédulo; cruza la puerta de la habitación, dispuesto a desenmascarar lo que él considera un bulo. A partir de ese instante, sus miedos ocultos y las huellas más dolorosas de su propio pasado empezarán a rodar en su ruleta mental, en un espectáculo dantesco y psicológicamente funesto. Vértigo, claustrofobia, terror a lo desconocido, cambios bruscos de temperatura, apariciones; todo se une contra Enslin.
Buenos efectos visuales en lo referente a fantasmas y un excelente trabajo personal de John Cusack dan a la historia un comedido interés, aunque la película en su conjunto no pase de ser una especie de parque de atracciones para espectadores aburridos y ansiosos de sobresaltos.
Jasmine Jessica Anthony interpreta correctamente a Katie, la hija fallecida de Enslin, y por ello fue premiada con el Young Artist Award 2008 cómo mejor actriz secundaria.
Recomendable para fieles seguidores de Stephen King, incluso hasta el último fotograma.

1408 (2007). Director : Mikael Hafström. Guión : Matt Greenberg, Scott Alexander y Larry Karaszewski, basado en un relato corto de Stephen King. Fotografía : Benoit Delhomme. Música : Gabriel Yared. Montaje : Peter Boyle. Efectos especiales : Paul Corbould. Efectos visuales : Simon Leech, Matt Hicks, Uel Hormann, Adam Gascoyne y David Dozoretz. Intérpretes : John Cusack, Samuel L. Jackson, Mary McCormack, Len Cariou y Jasmine Jessica Anthony. 104´Color. EE.UU. Dimension Films-Di Bonaventura Pictures.
Fotografía : Mike Enslin (John Cusack), miedo hasta perder la cabeza.

LOS CAMEOS DE ALFRED HITCHCOCK EN SUS PELÍCULAS.



Contenido del clip : Todas las apariciones "cameo" de Alfred Hitchcock, en sus películas. Una divertida costumbre del realizador inglés que sirve de sello personal a su espléndida obra cinematográfica.

THE BROKEN.


Soy de los que manejan la opinión de que el terror psicológico en el cine nunca debe ser un fin en si mismo, sino más bien un medio para alcanzar el climax del suspense ó el terror. Utilizar un componente psicológico cómo fin, en una película con apariencia fantástica puede convertirse en un ingrediente ventajista y poco gratificante. The Broken es una película de artificio, bien trabajada desde un plano técnico, pero deficitaria en fondo argumental. Parece como si el realizador británico Sean Ellis colocara bien las piezas sobre el tablero escénico, para luego ser incapaz de moverlas con precisión. Porque uno de los errores principales de esta historia reside precisamente en la falta de ritmo narrativo y en la sensación de que los personajes deambulan por la pantalla sin rumbo fijo. Es más, en momentos determinados, la trama pierde interés y sólo la recupera a base de golpes de efecto visuales. A Ellis se le presupone la búsqueda del homenaje a clásicos como Poe ( la película se abre con unas líneas del cuento "William Wilson"), Hitchcock (la escena de la ducha con el personaje que interpreta la actriz Michelle Duncan y su doble en clave asesina, tiene pocos disimulados matices que recuerdan de lejos a Psycho), ó Don Siegel (Invasion of the Body Snatchers,1956) con la reverberación del héroe solitario enfrentado a una plaga ó invasión sobrenatural de la que consigue escapar convirtiéndose en la última esperanza para la humanidad.
The Broken juega con nuestra capacidad de interpretación, dejando espacio para la libre opinión de los hechos, sin aventurar las causas reales de lo que propicia la trama, del eje motor que sirve para construir la historia. En ese sentido puede considerarse una película inacabada.
Los planos aéreos de la ciudad de Londres, que Ellis inserta en varios tramos del film; dan un aire fantasmagórico a la narración.
Por lo demás, puede destacarse la intepretación que de la joven médico Gina McVey, sufrida protagonista, realiza la actriz inglesa Lena Headey, propietaria de una belleza pausada, sin estridencias. Sus primeros planos resultan gratificantes para la vista, incluso cuando frunce el ceño y arquea su rostro transmitiendo cierta dosis de terror. El Festival de cine de Sitges galardonó a Angus Hudson, responsable de la fotografía de The Broken, en la edición de 2008.
Estamos hablando de una película bien construida, pero deficitaria en sentimiento y testimonio. Se nota que Ellis, además de realizador cinematográfico, es fotógrafo. Y se nota demasiado.

THE BROKEN (2008). Dirección y guión : Sean Ellis. Música : Guy Farley. Fotografía : Angus Hudson. Montaje : Scott Thomas. Efectos visuales : Tom Collier. Efectos especiales : John Rafique. Intérpretes : Lena Headey, Ulrich Thomsen, Melvil Poupaud, Michelle Duncan, Asier Newman y Richard Jenkins. 88´Color. UK-Francia. Gaumont-Left Turn Films-Ugly Duckling Films.
Fotografía : Lena Headey (Gina McVey) y su imagen en el espejo.

ESCENAS INOLVIDABLES : "SUGARPUSS" Y LA ORQUESTA DE GENE KRUPA INTERPRETAN DRUM BOOGIE (Ball of Fire-Howard Hawks,1941)



Contenido del clip : Barbara Stanwyck (Sugarpuss, reina del burlesque) y la Orquesta del batería Gene Krupa, intepretando "Drum Boogie" en la película de Hawks, Ball of Fire. En realidad la voz no era la de Stanwyck, sino la de la cantante Martha Tilton.
Gary Cooper (Potts) observa embelesado el espectáculo. No perderse la parte final del clip con el "Matchbox Boogie".
("Drum Boogie", Roy Eldridge-Gene Krupa).

BALL OF FIRE.


Lo que más llama la atención de Ball of Fire es sin lugar a dudas la exquisita gama de diálogos que contiene, con rulos, giros, bucles, y juegos de palabras. Después aparece la no menos exquisita Barbara Stanwyck, representando a la reina del burlesque Katherine "Sugarpuss" O´Shea, y la comedia se hace arte. Arte en frescura y simplicidad, demostrando a los cineastas de nuestros días que para atrapar la atención y la euforia del espectador no son precisos fuegos artificiales, sino más bien mucha profesionalidad. Pocas como la Stanwyck son capaces de almibarar las retinas. Escasas fueron las que se apoderaban de la escena con la elegancia de la actriz de Brooklyn, con un poderio físico inconmensurable, ejecutando con soberbio donaire movimientos maravillosos, caminando, riendo y bailando. Pocas actrices dominaban como Stanwyck la precisión escénica, hablando con el cuerpo.
Ball of Fire nos presenta a ocho académicos, hombres de arte y ensayo, reunidos por una fundación (creada por un tal Totten, inventor del tostador eléctrico de pan), para escribir una gran enciclopedia. Entre el grupo de vetustos sabios, se encuentra el joven profesor Bertram Potts (Gary Cooper), especialista en gramática, que tras meses de trabajo, observa con asombro cómo la sociedad norteamericana de la época utiliza otro lenguaje paralelo al académico, que no conoce y que se apresta a investigar con el fin de reflejarlo en la enciclopedia. Para ello sale de las cuatro paredes de la biblioteca en donde ha estado trabajando en compañía de los siete sabios restantes y explora los rincones de la ciudad de Nueva York, pescando gentes y expresiones con las que perfeccionar su estudio y acomodarlo a los nuevos tiempos. Por el camino y en la profunda sima de un club nocturno conoce a Sugarpuss, una muchacha relacionada con la mafia, que canta con la misma calidad que miente. Bertram le pide que ayude al proyecto enciclopédico con su conocimiento extremo del nuevo lenguaje de las calles. La cabaretera accede sólo para esconderse durante unos días del más que seguro acoso de la policía y los jueces, habida cuenta de que va a ser citada como testigo contra un importante capo. Bertram termina enamorándose de ella, el resto de los profesores se dejan llevar por la frescura de la joven y el espectador desde la comodidad de la butaca, asiste entonces a un vigorizante lance en clave de comedia, perpetuo y delicioso. Ball of Fire es una comedia pura, con enredos y desencuentros, nudos y guiños, malos entendidos y final feliz.
Hawks nos premia con la felicidad, desplegando una galería de personajes llenos de energía, pese a que alguno de ellos ronde los ochenta años.
Gran exégesis general, en donde todas las piezas cuadran con exactitud.
Eterna la escena musical del Drum Boogie, con la orquesta de Gene Krupa y Barbara Stanwyck bailando con maestría, aunque la voz original en la canción pertenezca a la cantante tejana Martha Tilton. Excelente también la interpretación a capella que realizan todos los profesores de la canción tradicional "Sweet Genevieve" (George Cooper/Henry Tucker) en homenaje espontáneo a la esposa fallecida de uno de ellos. Hawks tenía la costumbre de incluir en sus películas canciones populares, y Ball of Fire no supone una excepción en ese aspecto.
Además del dúo protagonista, son también geniales las actuaciones del actor inglés Aubrey Mather (Doctor Peagram), de la canadiense Kathleen Howard (Miss Bragg, el ama de llaves que mima a los profesores) y del vienés Oscar Homolka (encargado de dibujar al profesor matemático Gurkakoff).
Ball of Fire es una comedia para enmarcar, romántica, original y dotada de unos diálogos de los que ya no existen en el universo del cine.
Imprescindible.

BALL OF FIRE (1941). Director : Howard Hawks. Guión : Billy Wilder y Charles Brackett, en base a una historia de Billy Wilder y Thomas Monroe. Producción : Samuel Goldwyn. Música : Alfred Newman. Fotografía : Gregg Toland. Montaje : Daniel Mandell. Vestuario : Edith Head. Intérpretes : Gary Cooper, Barbara Stanwyck, Oscar Homolka, Henry Travers, Aubrey Mather, Kathleen Howard, S.Z.Sakall, Tully Marshall, Leonid Kinskey, Dana Andrews, Richard Haydn, Allen Jenkins y Dan Duryea. 111´Blanco y Negro. EE.UU. The Samuel Goldwyn Company-Rko Radio Pictures.
Fotografía : Sugarpuss juega con ocho "querubines", mostrándoles sus encantos.