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sábado, 20 de junio de 2009

TAXI DRIVER.




Paul Schrader, guionista y director norteamericano dió forma en 1970 al libreto original de Taxi Driver, película realizada por Martin Scorsese, que en tono decadente narra las desventuras urbanas de un veterano de la guerra de Vietnam, reciclado como taxista nocturno de la ciudad de Nueva York. La aspereza de los espectáculos violentos y desabridos que contempla mientras conduce su vehículo por las calles y avenidas de la Gran Manzana provocan en el chófer un sentimiento de rechazo, que va recrudeciéndose hasta alcanzar la respuesta extrema, ayudado por el uso de armas, adquiridas a un displicente traficante. Un generoso y camaleónico Robert De Niro recrea a Travis Bickle, construyendo un personaje harto de aguantar la cercanía de seres que parecen salidos de las cloacas, drogadictos y macarras; putrefactos individuos que dedican su existencia a llenar la ciudad de vicio y corrupción. Las quejas que Bickle llega a transmitir al candidato presidencial Palantine (Leonard Harris) cuando este monta por casualidad en su taxi, funcionan como reguero de pólvora hasta despertar a la bestia dormida, que Bickle lleva dentro. Tras contactar con un compañero de trabajo, que opina del mismo modo, el taxista concierta una cita con un vendedor de armas, al que adquiere unos cuantos clásicos con los que engordar su incipiente arsenal.
La identidad romántica de Bickle se cruza primero con la ayudante del candidato Palentine, Betsy (Cybill Shepherd); a la que invita a salir, cometiendo el error de llevarle en la primera cita a una sesión de cine porno.
La chica huye de lo que considera una afrenta, dejando al confuso Bickle compuesto y sin novia. Desde ese instante, el protagonista fija su mirada, casi por azar; en una joven prostituta que es maltratada por el proxeneta de turno, Sport; (interpretado por un genial Harvey Keitel). La ramera entabla amistad con el taxista justiciero, que pretende alejarle de la calle, no escatimando medios en el logro del fin.
Iris Steensma (Jodie Foster) es un personaje con encanto especial, que faculta la atención de Bickle y probablemente conduce la película por la senda de los caballeros medievales y las princesas, siendo ella la doncella a rescatar y Bickle el héroe con armadura.
Taxi Driver es una obra depresiva, cáustica, propia de la habitual capacidad creativa de Schrader cuando trata con personajes hundidos en un oscuro pozo de desaliento existencial.
Bernard Herrmann compuso una banda sonora insinuante, acompasada con rigor y encastrada en la naturaleza de la historia. También puede destacarse una breve colaboración rapsoda del cantante alemán Jackson Browne, con el tema "Late For The Sky".
La historia del conductor de taxis más neurasténico en los anales del cine se traduce en un sentimiento de comprensión burguesa hacia quién se queja del estado aberrante de la sociedad, mancillada por los contraproducentes efectos de la degradación humana. Sería hipócrita negar que en más de una ocasión, cualquier ciudadano medio se lamenta por la presencia de prostitución cerca de sus hogares, por la violencia que invade las calles de cualquier núcleo urbano ó por la simple constatación de que la especie humana es incapaz de vivir sin caer en la trampa de la tentación carnal y el mercadeo vicioso. Cuando la historia se recrudece es el instante justo en el que el planteamiento inicial hace aguas. La escena en la que Bickle acude al piso del traficante de armas, dispuesto a gastar sus ahorros en pistolas y munición, supone el punto de inflexión de la trama. Iniciar una alevosa cacería de delincuentes es vincular el triunfo de la moral al uso de la violencia, justo la misma que se pretende combatir. Puras contradicciones que hacen de Bickle un personaje desarraigado, marginal y lejano al bienestar social pretendido.
La relación entre Bickle e Iris posee ciertas connotaciones románticas, desviadas de cualquier interpretación sexual, pues lo que busca el taxista, en realidad; es recuperar socialmente a la joven, apartada de sus padres y desamparada en las húmedas calles de Nueva York, al alcance de maleantes desaprensivos. El taxista se comporta como caballero andante, llegando a matar con tal de salvar el honor agraviado de la joven prostituta. Contrasta, en cambio; el fracasado acercamiento de Bickle a la distinguida colaboradora del político, que se cimienta en una atracción física irreprimible.
Taxi Driver mantiene un rigor narrativo adecuado, que la convierte en un película testimonial, pertrechada tras los desencantos post bélicos de Vietnam, en una sociedad norteamericana tan falsa como decadente. La necesaria moralidad, puesta en fuga por modas engañosas, sale a la superficie en un océano de podredumbre. Travis Bickle intenta encabezar la legión de hombres decentes, desviándose por el atajo incorrecto.
Nominada sin premio en cuatro categorías de los Oscar de Hollywood en la edición de 1977 : actor principal (De Niro), actriz de reparto (Foster), música y película.
Galardonada en el Festival de Cine de Cannes con la Palma de Oro en 1976.
Mordaz y lacerante.

TAXI DRIVER (1976). Director : Martin Scorsese. Guión : Paul Schrader. Música : Bernard Herrmann. Fotografía : Michael Chapman. Montaje : Tom Rolf y Melvin Saphiro. Dirección artística : Charles Rosen. Producción : Julia y Michael Phillips.
Intérpretes : Robert De Niro, Jodie Foster, Harvey Keitel, Cybill Shepherd, Albert Brooks, Leonard Harris y Peter Boyle. 113´Color. EE.UU. Columbia Pictures.
Fotografías : La doncella Iris (Jodie Foster) y el caballero andante justiciero Bickle (De Niro), la pareja imposible de Scorsese.

viernes, 19 de junio de 2009

7 WOMEN.


La última película de la inmensa carrera cinematográfica de John Ford, para mi y siento no ser demasiado original por decirlo, el mejor director de cine de la historia; es probablemente la menos brillante de su legado artístico. Sin duda es la menos fordiana de todas. El ojo de Ford no describe con la misma intención que en el resto de sus películas, aquellas que le concedieron tanta distinción en crítica especializada y en nosotros, los cinéfilos. No hay guiños, sugerencias ni miradas al infinito, cómo si la gracia que Ford había puesto a lo largo de su carrera en títulos cómo The Searchers (1956) ó Donovan´s Reef (1963), se hubiese volatilizado. Da la sensación de que 7 Women es la despedida triste de un genio de las imágenes, un canto de amargura rodado sin exceso de compromiso.
Basada en un relato de la escritora inglesa Norah Lofts, y con un escaso guión a cargo de Janet Green y John McCormick, la película sólo se sostiene en la buena interpretación de la actriz newyorkina Anne Bancroft, que maneja con soltura y una clase inmensa el personaje de la Doctora Cartwright, una médico llegada desde los Estados Unidos a China con la intención de ejercer su profesión en una misión religiosa dirigida por una ortodoxa puritana católica, Agatha Andrews (correcta la actriz inglesa Margaret Leighton), cuya personalidad obsesiva choca de inmediato con la modernidad de Cartwright.
Entre ellas, se mueven con suerte desigual, la joven cooperante Emma Clark (demasiado encorsetada Sue Lyon), el predicador y sacerdote frustrado Charles Pether (frágil Eddie Albert), la embarazada esposa de este, Florrie (exagerada Betty Field), la comprensiva y silenciosa Jane Argent (brillante Mildred Dunnock) y el bandido mongol Tunga Kahn (caricata actuación de Mike Mazurki).
Ford realiza una crítica nada disimulada contra los extremos ideológicos, pone en evidencia el puritanismo exacerbado y la hipocresía, y ensalza el valor del humanismo, haciendo brillar con especial intención al personaje que interpreta Bancroft, capaz de dar su vida por salvar la de los demás. En 7 Women se nos traslada una evidente sensación de amargura, pero aún desde un plano gris, el gran John Ford sigue hablándonos de valores, de principios auténticos y del único sentido que tiene la vida del hombre : respeto y amor al prójimo versus simple palabrería y falsa moral.
Sólo me queda una duda :¿cuántos cigarrillos fumó Anne Bancroft durante el rodaje de esta película?.
Se puede ver aunque después, a los seguidores de Ford, nos quede un extraño regusto y una inmensa melancolía de sus estampas eternas en Monument Valley.

7 WOMEN (1966). Director : John Ford. Guión : Janet Green y John McCormick, basado en un relato breve de Norah Lofts. Música : Elmer Bernstein. Fotografía : Joseph LaShelle. Montaje : Otho Lovering. Producción : John Ford y Bernard Smith. Vestuario : Walter Plunkett. Intérpretes : Anne Bancroft, Sue Lyon, Margaret Leighton, Eddie Albert, Flora Robson, Mildred Dunnock, Mike Mazurki, Anna Lee, Woody Strode y Betty Field. 87´Color. EE.UU. Metro Goldwyn Mayer.
Fotografía : La Doctora Cartwright, (Anne Bancroft), una chic heroína fordiana.

SHUTTER.


Shutter hace referencia en el idioma de Shakespeare a la pieza de una cámara fotográfica que se abre para dar luz a la lente, justo en el instante de sacar una instantanea.
¿Es posible fotografiar a los espíritus?. Y si así fuera, ¿es probable que los muertos puedan usar las fotografías para comunicarse con los vivos?. Con esta premisa, los realizadores tailandeses Parkpoom Wongpoom y Banjong Pisanthanakun rodaron Shutter, buscando crear un escenario de miedo, más allá de los efectos especiales que han inundado el cine fantástico en los últimos años. Un miedo conceptual que se logra en varios tramos de la película y que tiene su momento cumbre al final, cuando el espectador descubre los motivos reales del dolor de cuello que el fotógrafo protagonista, Tun (Ananda Everingham); sufre desde los primeros instantes de la trama.
La película repite el recurso de la sorpresa con notable eficacia, y está dotada de un lenguaje cinematográfico más que aceptable, cuidadosa con los planos y mostrando unas secuencias realizadas con alevosa intención de impacto visual. Por ejemplo, son destacables la que refiere el atropello del fantasma de Natre (Achita Sikamana) al principio de la película, y la no menos notable de la aparición siniestra a los pies de la cama de Tun.
Interesante, sobre todo teniendo en cuenta que el cine tailandés no ha sido hasta la fecha destacable a nivel internacional.

SHUTTER (2004). Dirección : Banjong Pisanthanakun y Parkpoom Wongpoom. Guión : Banjong Pisanthanakun, Parkpoom Wongpoom y Sopon Sukdapisit. Música : Chartchai Prongprapapan. Fotografía : Niramon Ross. Montaje : Manop Boonvipat y Lee Chatametikool. Intérpretes : Ananda Everingham, Achita Sikamana, Natthaweeranuch Thongmee y Sigavorn Nuttamara. 97´Color. Thailandia. GMM Pictures Co.
Fotografía : Natre, un espíritu vengativo y atormentado.

jueves, 18 de junio de 2009

MOVIE SOUNDTRACK : When You Say Nothing At All (Ronan Keating) / Notting Hill (Roger Michell,1999).



Contenido del clip : El cantante irlandés Ronan Keating interpreta la balada "When You Say Nothing At All", intercalada con escenas de la película Notting Hill e integrante de la banda sonora original del film.
("When You Say Nothing At All"/Paul Overstreet-Don Schlitz,1988).

TRAILER BLITHE SPIRIT (1945).



Contenido del clip : Tráiler de la película Blithe Spirit (David Lean,1945).

BLITHE SPIRIT.


El polifacético creador inglés Noel Coward ideó una pieza teatral amparada en la moda del espiritismo, corriente de instancias sensoriales que trataba de establecer vías de comunicación entre vivos y muertos. Con semejante precedente, el realizador, también inglés; David Lean, dió un paso adelante, y secundado por Ronald Neame, Anthony Havelock-Allan y el propio Coward, escribió un libreto previo al rodaje de Blithe Spirit. La película de Lean está bañada por un excelente humor británico, y cuenta con la presencia de un dinámico cuarteto, avalado por la fuerza expresiva de la actriz Margaret Rutherford que interpreta a una entusiasta médium conocida como Madame Arcati. Por su parte, Rex Harrison y Constance Cummings ponen rostro y expresión al matrimonio Condomine, abordados por la sátira presencia del espíritu de la primera esposa de él, fallecida años antes.
La actriz londinense Kay Hammond devuelve a la vida a Elvira Condomine, caracterizada para tan sugerente misión con un verde acuarelado que cubre su semblante y enfatiza las características ultramundanas del personaje.
La película, en la línea de las screwball comedies, sin ser un dechado de originalidad; consolida con fuerza la situación que crea, mostrando unos personajes hilarantes, llenos de guiños; que caminan por el metraje con notable teatralidad.
Puede que lo mejor de este film sea la simpleza con la que Lean nos traslada una ficción, que variada de enfoque causaría pánico, aunque así resuelta provoca sonoras carcajadas.
Sencillamente genial Margaret Rutherford, bulliciosa y bonachona, sólo irascible cuando Ruth Condomine (Cummings) intenta cargarle la responsabilidad de haber liberado el burlón espíritu de la primera mujer de su esposo. La secuencia en la que analiza la bola de cristal y su pertinaz atracción por el té chino en lugar del más tradicional indio (debido a que este último distorsiona sus vibraciones parapsicológicas), resultan alicientes de alto rango en una historia preñada de algazara.
Blithe Spirit va más allá del simple efecto fantasmagórico, añadiendo una oportunidad a las relaciones entre vivos y muertos que superan el habitual recurso al terror, evitando sobresaltos e incurriendo en una fértil relación escénica entre personajes.
No se trata de alarmar al espectador, sino de plantear un desafío, en dónde finalmente no habrá vencedores y vencidos, sino una refrescante comedia.
Galardonada con el Oscar de Hollywood a los mejores efectos especiales en la edición de 1947.
Más que meritoria, muy digna.

BLITHE SPIRIT (1945). Director : David Lean. Guión : Noel Coward, basado en un pieza teatral suya, con adaptación de Ronald Neame, David Lean y Anthony Havelock-Allan.
Música : Richard Addinsell. Fotografía : Ronald Neame. Montaje : Jack Harris. Producción : Noel Coward. Efectos especiales : Tom Howard. Intérpretes : Rex Harrison, Constance Cummings, Margaret Rutherford, Kay Hammond, Hugh Wakefield, Joyce Carey y Jacqueline Clarke. 96´Color. UK. Noel Coward-Cineguild-Two Cities Films.
Fotografía : Constance Cummings (Ruth) y Kay Hammond (Elvira), duelo intemporal de esposas.

CRY WOLF.


Rodada en la Universidad de Richmond (Virginia) y en sus alrededores, Cry Wolf se presenta ante nuestras retinas cómo el típico cuadro de adolescentes de instituto norteamericano acosados por un maniaco.
Sin embargo a medida que avanza la trama hallamos otra serie de elementos adicionales, que tal vez le otorguen una calificación diferente. Por ejemplo, el inserto de crear un asesino de ficción que para desgracia de los protagonistas y regocijo del espectador amante de los sobresaltos, termina existiendo. La vida de instituto es tan aburrida que Owen Matthews (Julian Morris) y la esbelta a la par que audaz Dodger (Lindy Booth) deciden correr el bulo a través de internet, de que un psicópata sediento de sangre, El Lobo; ha regresado a la actividad, tras algunos años de retiro. Para ello elige los alrededores del centro donde cursan sus estudios. Previamente una joven ha sido asesinada en el bosque que rodea la escuela. Sin ser conscientes de ello los jovenes encienden el reguero de pólvora que terminará en tragedia.
El planteamiento de Cry Wolf es interesante, sobre todo por el efecto dominó que arrastra a todos los protagonistas, principales y secundarios; en pos de disputar un juego peligroso, imposible de dominar. Cuando algunos deciden pararlo, ya es tarde.
Tanto el actor londinense Julian Morris cómo la actriz canadiense Lindy Booth realizan un buen trabajo, él creando a un joven intuitivo, ella dibujando con maestría a una chica que "juega al ajedrez mientras los demás lo hacen a las damas".
El desenlance con la contundente escena que pone fin a la historia recupera la credibilidad que depositamos en Cry Wolf, cuando decidimos seleccionarla como película merecedora de atención. Sólo, porque a ratos el ritmo narrativo redundante y la cansina sucesión de ridículos diálogos entre quinceañeros provocan cierta sensación de estar viendo "más de lo mismo".
En el fondo resulta entretenida, aunque el director Jeff Wadlow perdió la oportunidad de dar más cámara a Booth y Morris, y ahorrar notoriedad al resto de los actores.

CRY WOLF (2005). Director : Jeff Wadlow. Guión : Beau Bauman y Jeff Wadlow. Música : Michael Wandmacher. Montaje : Seth Gordon. Fotografía : Romeo Tirone. Intérpretes : Julian Morris, Lindy Booth, Jared Padalecki, Jon Bon Jovi, Sandra McCoy, Kristy Wu, Jesse Janzen y Paul James. 90´Color. EE.UU. Hypnotic.
Fotografía : La pelirroja Dodger (Lindy Booth), lo que esconde la simpatía.

miércoles, 17 de junio de 2009

BIBLIOTECA DE CINE : MI DICCIONARIO DE CINE (Fernando Trueba).


Quién fuera cocinero antes que fraile (crítico cinematográfico antes que director), el español Fernando Trueba; realiza en su libro Mi Diccionario de Cine un recorrido de rigor por el Séptimo Arte, con la sensación de disfrute íntimo que logra contagiar al lector. Adquirí Mi Diccionario de Cine hace cuatro años y terminé de leerlo en una semana, aunque reconozco que se ha convertido en uno de mis libros de apoyo, consulta y análisis intemporal. Porque Trueba lejos de plantear un diccionario de datos biográficos, de fechas ó lugares de llegada al mundo, magnifica su aventura literaria con una evidente dosis de originalidad y buen gusto, al menos para quienes queremos considerarnos cinéfilos de pro.
No descarta el autor una alta dosis de humor a la hora de acometer la construcción de este diccionario, convirtiendo su lectura en un gozoso ejercicio.
Por ejemplo, FOTOGENIA : La actriz Mary Anderson, que trabajó en Naúfragos con Hitchcock, le preguntó a éste cuál creía él que era su lado bueno. "Querida, estás sentada sobre él", respondió el director.
Trueba utiliza con certera precisión citas de ilustres cineastas para completar las palabras que va desgranando página a página.
Basten dos ejemplos :
DIRECTOR : "No es necesario que un director sepa escribir, pero es imprescindible que sepa leer" (Billy Wilder).
ESPECTADOR : "Feliz aquel que ignora todo acerca del cine y se contenta con admirar las películas de otros" (Jean Renoir).
Un interesante libro que Trueba abre con tres citas más, entre las que destacaré la referida al brillante guionista riojano Rafael Azcona : "El cine es imbatible en lo superficial".
Recomendable sólo si se considera el cine como un ejercicio impresionante de expresión artística y diversión, al cincuenta por ciento.

MI DICCIONARIO DE CINE. Autor : Fernando Trueba. Círculo de Lectores-Galaxia Gutenberg, Barcelona. Edición 2006. Primera edición 1997.

TRAILER IVANHOE (1952).



Contenido del clip : Tráiler de la película Ivanhoe (Richard Thorpe,1952).

IVANHOE.


Walter Scott fue un escritor, poeta y editor escocés, especializado en novela histórica; que desarrolló la parte más interesante de su carrera durante el siglo diecinueve, amparado por el romanticismo.
Una de sus novelas, posiblemente la más famosa; es Ivanhoe que data de 1819 y cuyo protagonista es un joven y valeroso caballero inglés, Wilfredo de Ivanhoe; hijo de un caudillo sajón seguidor del Rey Ricardo I, que combate al Rey Juan, usurpador del trono y preferido de los normandos; en una Inglaterra dominada por estos.
En 1952, con dirección del realizador norteamericano Richard Thorpe y guión de Noel Langley y Marguerite Roberts, se llevó al cine la propuesta de la excelente novela de Scott.
Se trata de una película inmortal, en donde la épica se une con la aventura, endulzándonos la retina con los luminosos rostros de las dulces damas medievales Rebecca de York (Elizabeth Taylor) y Rowena (Joan Fontaine). El actor estadounidense Robert Taylor dibuja a un heróico y pertinaz Wilfredo, defensor a ultranza del Rey Ricardo Corazón de León (esbozado por el actor alemán Norman Wooland), que se encuentra preso en Austria y cuyo rescate y retorno al trono de Inglaterra marca el hilo argumental del film.
Thorpe nos regala magníficos primeros planos de las dos actrices protagonistas, siendo muy sugerente la escena de Rebecca vestida de blanco, durante el juicio que contra ella maneja el príncipe Juan (Guy Rolfe).
Geniales tomas en los torneos de caballería, con una profusión de colorido que se mantiene vivo durante toda la película.
Imposible de omitir los sensacionales trabajos de un amplio elenco de secundarios de la talla de George Sanders (genial en su retrato del malvado caballero normando De Bois-Guilbert), Emlyn Williams (soberbio caracter del actor galés construyendo al bufón Wamba, reconvertido por Ivanhoe en escudero), Felix Aylmer (Isaac de York, padre de la dulce Rebecca, judío y contribuyente en el rescate del Rey Ricardo), Harold Warrender (que da vida a Locksley, un Robin Hood sin excesivo protagonismo en esta ocasión), Robert Douglas ( que dibuja al caballero normando Hugh De Bracy) y Finlay Currie (actor escocés que crea el personaje de Cedric de Ivanhoe, padre del protagonista).
Tres nominaciones sin premio en la edición de los Oscar de 1953 : fotografía, música y mejor película.
En resumen una buena excusa para quedarse en casa un sábado por la tarde.
Eterna.

IVANHOE (1952). Director : Richard Thorpe. Guión : Marguerite Roberts y Noel Langley, basado en una adaptación de la novela homónima de Sir Walter Scott, realizada por Aeneas MacKenzie. Música : Miklos Rozsa. Fotografía : Freddie Young. Montaje : Frank Clarke. Vestuario : Roger Furse. Producción : Pandro S.Berman. Intérpretes : Robert Taylor, Joan Fontaine, Elizabeth Taylor, George Sanders, Robert Douglas, Finlay Currie, Emlyn Williams, Guy Rolfe, Felix Aylmer, Norman Wooland, Basil Sydney, Harold Warrender y Sebastian Cabot. 106´Color. EE.UU. Metro Goldwyn Mayer.
Fotografía : Rebecca de York, la dulce judía enamorada de Ivanhoe, (sublime Liz Taylor).

martes, 16 de junio de 2009

FLAMMEN & CITRONEN.


Confieso que antes de sentarme frente a las imágenes de Flammen & Citronen, esperaba encontrar una película danesa demasiado profunda y analítica como para resultar fácil de ver. Un pesado compendio de manidas críticas al nazismo, que a estas alturas de la historia del cine, resultaría repetitiva. Incluso viendo el cartel publicitario con los endurecidos rostros de los actores protagonistas, los daneses Thure Lindhardt y Mads Mikkelsen, se intuye de un modo erróneo un film de malos y buenos, nada novedoso.
Los prejuicios comienzan a desvanecerse cuando el director Ole Christian Madsen introduce al comienzo de la trama una voz en off preguntando al espectador (danés y de cierta edad, se supone) dónde estaba y qué hizo cuando los soldados de Hitler invadieron Dinamarca.
El exámen de la historia es tozudo en este aspecto y demuestra que la resistencia del país nórdico contra el nazismo alemán fue nula. De hecho la escasa oposición danesa a Hitler careció de líderes y se dirigía desde el exterior, principalmente Inglaterra.
Flammen & Citronen homenajea a dos hombres comprometidos con la independencia de Dinamarca durante aquellas fechas y critica al resto de ciudadanos del país, la gran mayoría; que permanecieron en silencio ante la invasión.
La película muestra un ritmo narrativo interesante, con una leve caída de intensidad hacia la mitad de la historia, cortado bruscamente con el accidente que hace derrumbarse a los protagonistas, (el asesinato por error de un niño).
El film de Madsen posee una estética brillante, ambientado de un modo perfecto, mostrando las verguenzas del ser humano por encima de cualquier presunto calado heróico. Entiendo Flammen & Citronen desde un perspectiva dramática, dónde la mentira derrota a la verdad, y los vicios ocultos salen de paseo. Incluso la actriz, también danesa; Stine Stengade, que dibuja con solemne precisión a la típica mujer superviviente en periodo de guerra, denota una personalidad triste, obligada a vivir en un mundo lleno de dolor existencial.
Porque Flammen & Citronen, antes que héroes de una resistencia minimalista, son personajes amargados, víctimas comprometidas de la época que les ha tocado en suerte vivir, y pese a que conocen las consecuencias de su rebeldía, se dejan llevar con un resquicio de racionalidad, por el único orgullo humano que les queda, el de la dignidad. Aunque en el fondo saben que la fuerza de las armas nunca es una digna salida, precisamente.
Gran película, para quienes gustan de un cine que se puede leer entre líneas.

FLAMMEN & CITRONEN (2008). Director : Ole Christian Madsen. Guión : Ole Christian Madsen y Lars Andersen. Música : Karsten Fundal. Fotografía : Jorgen Johansson. Montaje : Soren B.Ebbe. Producción : Lars Bredo Rahbek. Intérpretes : Thure Lindhardt, Mads Mikkelsen, Stine Stengade, Peter Mygind, Christian Berkel, Flemming Enevold y Thomas Voss. 130´Color. Dinamarca-Alemania-República Checa. Nimbus Film Productions-Sirena Film-Wüste Filmproduktion.
Fotógrafía : Dos héroes amargos, dos hombres sin rumbo, Flammen y Citronen.

THE PIT AND THE PENDULUM.


The Pit and The Pendulum es un relato corto escrito por el gran Edgar Allan Poe, publicado en 1842 y perteneciente a la obra The Gift : A Christmas and New Year´s Present, editada por Carey & Hart.
El fondo de terror psíquico que encierra la obra de Poe adquiere en The Pit and The Pendulum una amplitud difícil de superar, desgranando el autor los suplicios de la Inquisición española, y más en concreto la tortura del péndulo en forma de cuchilla que va descendiendo hacia el cuerpo maniatado de la víctima.
En 1961, el director estadounidense Roger Corman y el guionista Richard Matheson se inspiraron en el relato de Poe para deslumbrar al público con una bonita historia de miedo, homónima al relato, aunque se distancia bastante del conciso retrato terrorífico creado por el gran maestro de la literatura fantástica. La película de Corman se rellena con una historia que termina desembocando en la escena final del péndulo letal.
La trama se abre con Francis Barnard (John Kerr) aproximándose al castillo de Nicholas Medina (Vincent Price) en un carruaje conducido por un temeroso chófer, que se niega a conducir hasta la puerta del edificio y deja al viajero a varios metros de distancia de esta.
Tras caminar por el sendero que conduce al castillo, Barnard es recibido por el criado de la casa, Maximillian (Patrick Westwood) y por la hermana de Nicholas, Catherine (Luana Anders). Es entonces cuando se nos informa del planteamiento. La hermana de Barnard, Elizabeth (Barbara Steele), esposa de Medina; ha fallecido repentinamente. Barnard viaja desde Londres a España, con el único objeto de aclarar las causas reales del inesperado óbito.
Corman nos va introduciendo en un castillo laberíntico, decorado de un modo excelso, en donde la cera de las velas y las telarañas contrastan con amplias chimeneas, tapizados de terciopelo y seda, y rotundas sillas y mesas de madera maciza.
En el subsuelo, con aspecto de catacumba; yacen en sepultura los restos de Elizabeth Medina, muerta de miedo, según parece acreditar el médico de la familia Medina, Doctor Leon (Anthony Carbone).
Junto a ellos y los del resto de la familia, se esconde una sala de torturas de la época de la Inquisición, orden a la que perteneció el padre de Nicholas, Sebastian Medina (interpretado por el mismo Vincent Price).
Corman va desgranando el relato con mimo, describiendo con intención aspectos tales cómo los terrores de Medina tras asistir en su tierna infancia al asesinato de su madre y tío a manos del padre, vengador moral y sanguinario ante la probada infidelidad de ambos. La narración posee toques de palmaria originalidad, creando en los flashback un universo nebuloso salpicado de colores vivos, cómo si se derramara un bote de acuarela encima del metraje.
El desenlace, con la ya mencionada escena del péndulo descendiendo sobre el cuerpo maniatado de Francis Barnard; es, lejos de volcar su intensidad en la tensión del momento; un dechado de creatividad visual, llamando a la puerta del pánico cómo concepto más allá de las imágenes.
Corman también nos sacude de la butaca con otras ideas aprensivas cómo los enterrados vivos y los emparedamientos.
Soberbia la escena final, con Elizabeth Medina inmovilizada en un aparato de tortura, escuchando como se cierra la puerta de la habitación, y las últimas palabras de Catherine Medina antes de salir :"esta sala permanecerá a partir de hoy, cerrada para siempre".
Muy adecuada e inquietante banda sonora a cargo de Les Baxter.
Excelente tesoro del género fantástico y de terror, con un diseño magnífico y un genial Vincent Price, temeroso, alocado y dramático.
La agonía de mi alma encontró desahogo en un largo, potente y final grito de desesperación.
Imprescindible.

THE PIT AND THE PENDULUM (1961). Director : Roger Corman. Guión : Richard Matheson, inspirado en un relato de Edgar Allan Poe. Música : Les Baxter. Fotografía : Floyd Crosby. Montaje : Anthony Carras. Producción : Roger Corman. Dirección artística : Daniel Haller. Vestuario : Marjorie Corso. Decorados : Harry Reif. Intérpretes : Vincent Price, John Kerr, Barbara Steele, Luana Anders, Anthony Carbone, Patrick Westwood, Lynette Bernay y Larry Turner. 80´Color. EE.UU. Alta Vista Productions-American International Pictures.
Fotografía : Barbara Steele (Elizabeth Medina), la maldad tiene castigo.

TRAILER P2 (2007).



Contenido del clip : Tráiler de la película P2 (Franck Khalfoun,2007).

P2.


El título de esta película, dirigida por Franck Khalfoun; hace referencia al segundo nivel de un parking de oficinas, convertido por el guión en un pasaje de terror, por el que discurren los temores de los dos protagonistas principales de la trama : Thomas y Angela (Wes Bentley y Rachel Nichols). El, vigilante nocturno, psicópata y sacudido por la soledad existencial en plena época navideña. Ella, guapa y mujer de negocios, que siente pánico por la oscuridad.
Cuándo llega la noche, Angela descubre que su automóvil no arranca y que el vigilante del parking pretende invitarle a cenar. Cuando ella rechaza el imprevisto ofrecimiento, Thomas la narcotiza con el propósito de atarla delante de la mesa de su garita y no tener que pasar sólo la noche de Navidad. Pronto, Angela se dará cuenta de que una personalidad psicótica se esconde detrás del vigilante e intentará huir usando para ello los pocos medios que tiene a su alcance.
En palabras del propio realizador de P2, las pretensiones del film son divertir a través de sobresaltos y suspense. En realidad, el resultado es una película construída con apreciable brillantez, conjugando el claustrofóbico decorado del parking con la aceptable interpretación de Bentley y Nichols, en un duelo a muerte con una lograda carga de tensión.
Angela y Thomas acaban siendo conscientes de que no es posible un final feliz, él por la agresiva defensa de la muchacha, ella por el demencial carácter de su raptor. Y en esa búrbuja del parking se establece una lucha por la supervivencia, en la que el espectador se siente tan atrapado como la audaz protagonista femenina.
Tensión efectiva y logradas escenas filmadas en la oscuridad.
Recomendable para esas noches en las que se padece de insomnio.

P2 (2007). Director : Franck Khalfoun. Guión : Alexandre Aja, Franck Khalfoun y Gregory Levasseur, basado en una historia escrita por Alexandre Aja y Gregory Levasseur. Música : Tomandandy. Fotografía : Maxime Alexandre. Montaje : Patrick McMahon. Dirección artística : Andrew Hull. Intérpretes : Wes Bentley, Rachel Nichols y Simon Reynolds. 98´Color. EE.UU. P2 Productions-Summit Entertainment.
Fotografía : Angela (Rachel Nichols), esposada en plena Navidad, víctima de un maniaco.

lunes, 15 de junio de 2009

IMAGINE ME & YOU.


Los ingleses se han destacado en los últimos años cómo grandes creadores de comedia cinematográfica, puede que desde aquel Four Weddings and a Funeral (Mike Newell,1993), que tanto nos divirtió.
Imagine Me & You es comedia, pese a que durante determinados momentos pueda parecer otra cosa. Y es que contraer matrimonio con la chica de tus sueños para descubrir en pocos meses que sus apetencias sentimentales no son heterosexuales se puede vender como drama. También puede resultar dramático descubrir de pronto que a una le gustan las chicas en lugar de los chicos. O que, en realidad; se es bisexual.
Claro que Imagine Me & You no pretende ser un film de culto para ambientes gay, sino más bien influenciar a los heterosexuales con el propósito firme de que, de una vez por todas; admitan con menos reparos la homosexualidad. Y lo hace con soltura y notable poder de convicción.
Cuando Rachel (Piper Perabo) se casa de blanco y por la iglesia con Heck (Matthew Goode, valor en alza) conoce a Luce (espectacular Lena Headey), la florista encargada de adornar el templo. Entre ellas surge una atracción, promovida de un modo involuntario por el propio Heck, que no es consciente de estar cavando su propia fosa en la relación conyugal que acaba de iniciar.
De un modo instintivo, surge la verdad : Rachel y Luce se aman e intentarán por todos los medios asentar su relación sin dañar a terceros, pese a las iniciales reticencias de las propias interesadas. Muy en clave de comedia británica, se construyen los personajes de Ned y Tessa, padres de Rachel, cómicamente interpretados por Anthony Head y Celia Imrie. También resulta jocosa la actuación del actor Darren Boyd, encargado de tallar a Cooper, el amigo golfo de Heck.
Aunque a ratos le falte profundidad, Imagine Me & You, puede catalogarse como una historia con carácter y personalidad, con suaves toques de fino humor británico y algunos otros de bitter orange, que acaban edulcorados cuando llega el desenlace. Interesante demostración de intensidad exegética, resultando tal vez la tejana Piper Perabo, la más distante respecto del rol interpretado.
Londres sigue dando mucho de sí.

IMAGINE ME & YOU (2005). Dirección y guión : Ol Parker. Música : Alex Heffes. Fotografía : Ben Davis. Montaje : Alex Mackie. Vestuario : Consolata Boyle. Intérpretes : Piper Perabo, Lena Headey, Matthew Goode, Celia Imrie, Anthony Head, Darren Boyd, Sue Johnston y Boo Jackson. 94´Color. UK-EE.UU.-Alemania. BBC Films-Focus Features-Fragile Films-RTL.
Fotografía : Rachel y Heck, el fracaso del color blanco en beneficio del rojo.

THE CHILDREN OF HUANG SHI.


Hay ocasiones en las que tras un bello envoltorio se esconde el vacío. The Children of Huang Shi es, en su inicio; un prometedor relato que poco a poco se va transformando en un homenaje al aburrimiento. Es probable que el trabajo de dirección de actores peque de falta de chispa, incluso que la distancia entre personajes redunde en franco detrimento de la narración. Lo cierto es que tras visualizar la película, queda una sensación de plasticidad inocua, algo así como prurito de falsedad que desdibuja las presuntas intenciones de la historia.
La épica del periodista de guerra inglés, George Hogg (Jonathan Rhys Meyers), metido de lleno por propia voluntad en el conflicto chino-japonés de 1937, no transmite el componente necesario para impresionar al espectador. Ni siquiera convence cuando el curso de la guerra le arrastra hasta un orfanato, en el que, entre la miseria y la desesperación; se agolpa un grupo de niños chinos, víctimas de la guerra. Es probable que la mayor entidad interpretativa de la película recaiga en Michelle Yeoh (Mrs.Wang) y Yun-Fat Chow (Chen Hansheng), dos actores orientales con amplios recursos, que ante la ausencia de timonel, asumen como propio el peso específico del relato. Sin duda, ni Rhys Meyers, ni Radha Mitchell (que dibuja con falta de sentimiento a la enfermera Lee Pearson), están a la altura de los papeles que buscan interpretar.
Excelente trabajo fotográfico a cargo del chino Xiaoding Zhao y notable ambientación bélica para una historia con exceso de carga mimética, sin personalidad alguna; que roza la frigidez expresiva.
Aunque la mona se vista de seda...

THE CHILDREN OF HUANG SHI (2008). Director : Roger Spottiswoode. Guión : James MacManus y Jane Hawksley. Fotografía : Xiaoding Zhao. Música : David Hirschfelder. Montaje : Geoffrey Lamb. Dirección artística : Xin Ming Huang y Peta Lawson. Intérpretes : Jonathan Rhys Meyers, Radha Mitchell, Michelle Yeoh, Yun-Fat Chow, Guang Li, Matt Walker y Ping Su. 125´Color. Australia-China-Alemania. The Australian Film Commission-Bluewater Pictures-Ming Productions-Zero West Filmproduktion-Rouge Entertainment Group.
Fotografía : Rhys Meyers y Yun-Fat Chow, dos héroes que no llegan a impresionar.

NIGHTS IN RODANTHE.


Nicholas Sparks es un escritor estadounidense especializado en pintar cuadros melodramáticos de gran calado. Además sus novelas han sido llevadas al cine en los últimos años con notable aceptación, sobre todo por parte del público femenino. Message in a Bottle (Luis Mandoki,1999), A Walk to Remember (Adam Shankman,2002) y The Notebook (Nick Cassavetes,2004) preceden a Nights in Rodanthe, película objeto del presente comentario.
Nos topamos de frente con una historia de psicoanálisis amateur, en la que dos personajes de mediana edad se analizan mutuamente y terminan enamorándose como adolescentes. Adrienne Willis (más que aceptable Diane Lane, una actriz que con los años ha ganado en matices) y Paul Flanner (atractivo en su madurez Richard Gere), son dos personas golpeadas por la vida, a las que el destino une en un pequeño aunque coqueto hotel de playa de las costas de Carolina del Norte. Ella, en plena separación conyugal tras la infidelidad de su esposo Jack (Christopher Meloni); suple a su amiga Jean (genial Viola Davis) en la dirección del hotel que esta regenta. El, cirujano de éxito, acude a la localidad para hablar con el viudo (Scott Glenn) de una paciente fallecida durante una de sus operaciones.
Nights in Rodanthe es un producto muy humano, y es precisamente ese ingrediente el que convierte al film en cercano, junto a la química que existe entre los dos actores protagonistas. Da la sensación que se busca introducir al espectador en un gran diván, donde Adrienne y Paul nos confiesan sus miedos, se desahogan sin rubor y quieren contagiarnos con su repentina felicidad. Una cura anti depresiva, una búsqueda del sentido de la vida.
Sorprende gratamente Diane Lane con una interpretación digna, llena de sensibilidad. La actriz newyorkina se consolida como una de las mejores intérpretes contemporáneas de lo cotidiano.
Final triste aunque resignado y lágrimas garantizadas.
Muy romántica.

NIGHTS IN RODANTHE (2008). Director : George C.Wolfe. Guión : Ann Peacock y John Romano, basado en una novela de Nicholas Sparks. Montaje : Brian A.Kates. Fotografía : Affonso Beato. Música : Jeanine Tesori. Producción : Denise Di Novi. Intérpretes : Diane Lane, Richard Gere, Scott Glenn, Viola Davis, Christopher Meloni, Becky Ann Baker, Pablo Schreiber y Mae Whitman. 97´Color. EE.UU. Warner Bros Pictures.
Fotografía : Lane y Gere, una equilibrada pareja de cine.